tiempo de té

Para los que somos muy teteros (me imagino que esta será la palabra si para los que son aficionados al café es cafeteros) el té es un placer a la hora de prepararlo y de tomarlo. En mi caso es un placer desde el momento de abrir la caja con el té y percibir el aroma del té en cuestión. Calentar el agua, verterla y dejar reposar cubierto. Luego levantar la tapa de la taza y volver a percibir el aroma de la infusión en su plena intensidad, multiplicado por diez.

La historia del té es milenaria, sobre todo en Asia, de donde se extendió al resto del mundo. Hay mil detalles que se pueden contar del té, sobre los diferentes tipos del té, el delicado blanco, el verde (sin fermentar), el negro de fuerte sabor (fermentado), el Oolong (semi-fermentado), o el tan de moda ultimamente, el rojo Pu-erh. Después de secadas las hojas del té son clasificadas con diferentes grados, según la medida y condición de la hoja. El té se puede tomar infusionado en agua o acompañado con leche (yo la verdad es que lo prefiero infusionado). Hay muchas formas de preparar un buen té, pero todas se basan en el tiempo de infusión de la hoja y en la temperatura del agua, con lo cual las variables son inmensas. La forma de preparar el té cambia según la tradición y el lugar donde se haga. Son antiquísimas y muy elaboradas las ceremonias japonesas, llenas de misterio y veneración, las saharauis (ese pueblo abandonado que merece ser respetado y reconocido como tal), ceremonias en donde la hospitalidad adquiere el grado máximo…

En casa hace mucho, muchísimo que tomamos té, antes de que estuviese tan de moda (a veces las modas son fabulosas) y cada té tiene su pequeño ceremonial. El de la mañana es rápido, calentar el agua, infusionar y mientras me ducho, esperar que se enfríe un poco para poder desayunarlo. A media mañana rodeado de cafeteros que te miran como diciéndote, ya está el moderno, el de después de comer para beberlo acariciando casi taza y sintiendo su calor, el del verano refrescante, el de navidades rodeado de juegos de sobremesa… Cada cual tenemos nuestras propias manías con el té. Yo intento tomarlo siempre preparado a granel, sin bolsita. Afortunadamente cada vez más son las cafeterías y bares que van adquiriendo una buena carta de tés (y no digamos ya nada de las teterías que van apareciendo). Sin azúcar, saboreando en el paladar ese punto amargo del té verde, o el aroma a naranja, fresas o chocolate (por decir algo) en el caso de los tés aromatizados.

Cada cual tenemos nuestros recuerdos y yo en esto del té tengo muchos. Acabábamos de llegar a Tinduf, en el más desierto de los desiertos ( y no os imaginés las dunas porque cuando digo desierto significa polvo, piedras y nada más) y cientos de gritos nos recibieron con alegría. Una familia saharaui me acogió en su jaima y lo primero que hicieron fue prepararme un té, en señal de amistad, de acogida, diciéndome que todo lo suyo (lo poco que les hemos dejado) era mio… se me ponen los pelos de punta. Dios mio, amigos saharauis, vuestra casa es la mía y nosotros os hemos echado de la vuestra… dónde está nuestra vergüenza? Creo que debajo de vuestra dignidad. Muy debajo.

Lugares donde comprar tés de buena calidad hay mucho y cada vez más, pero yo sigo teniendo el recuerdo de dos latas de té que me trajo un buen amigo desde Buenos Aires. La tienda se llamaba y se llama Tealosophy y es el proyecto fructificado de una nariz de oro en esto del té, la bonaerense Inés Berton. Por cierto que hace poco abrió tienda en Barcelona, así que ya no tengo tan lejos la posibilidad de comprar el té de Inés. La tienda catalana está situada en el barrio de Gracia.

Y os preguntaréis…y por qué todo este rollo del té? Porque es una de mis pasiones… y porque hace poco me regalaron un libro maravilloso titulado Tiempo de té (Ediciones Maizal) y escrito por Inés Berton. Una delicia para la vista (es una pena que no se pueda oler) en donde podréis encontrar información acerca de la historia, las ceremonias, los estilos de teteras, los tipos de tés e incluso recetas con té. Todo lo que queráis. Precioso.

Y buscando y buscando me he topado con un blog que me ha parecido una auténtica delicia. Lo encontraréis en la barra de los blogs amigos (Teapot). Es un blog que cualquier amante del té y cualquiera que quiera conocer algo más sobre el té debería tenerlo entre sus favoritos. Os dejo con una canción que interpreta Doris Day en la película Té para dos y que se titula así mismo, Tea for two. Como dicen los saharauis en la preparación del té (que en realidad son tres): El primer té es amargo como la vida, el segundo es dulce como el amor y el tercero es suave como la muerte.

Anuncios

10 thoughts on “tiempo de té

  1. Un buen tema para un día frío y lluvioso. Yo suelo tomar café para desayunar, pero el té de la tarde, el té en cualquier momento del día es fantástico.
    Me encanta descubrir nuevo sabores, pero el clasico con sabor a té me fascina.
    Bonito escrito.
    Un saludo
    Teresa

  2. ¡Qué buena entrada! Yo también soy una enamorada del té, pero lo mío es más de mediamañana o de por la tarde.

    Me ha sorpendido lo que comentas (que es de modernos), no sé, pero a mí me siguen mirando raro cuando pido un té en un bar, al final la mayoría de la gente es cafetera.

    ¿Cuál es tu favorito?

  3. Lo de modernos me refería a que es verdad que en los últimos tiempos se ha puesto de moda tomar té y por eso hay gente que piensa que es un hábito moderno (no es mi caso que he conocido y tomado té en casa desde que me puedo acordar). Hoy en día la mayoría de la gente es cafetera, como tu bien dices, lo cual no es lo normal en otros países, sabiendo que el té es la bebida más consumida después del agua.

    Favoritos tés tengo muchos. Depende mucho del día, del momento e incluso de la época. Pero soy más de tés verdes que negros y si son aromatizados (mezclados con alguna otra historia) me gustan más los sabores como el chocolate, la canela, la vainilla o la naranja, antes que las fresas, el limón y otros (aunque como te digo depende mucho de la época). Incluso depende del lugar. Tomarte un té con menta en Marraquech es una gozada, lo mismo que un Early en Inglaterra o el té azucarado de los saharauis que comento en la entrada en Tinduf. Cualquier té tiene su momento.

    A ti que tés te gustan?

    Un saludo

    MrWilliam

  4. Me gustó mucho la entrada! Yo inevitablemente a consecuencia de la adicción por parte de mi abuela, tía y madre…he acabado siendo tetera también. Más que eso no podría acostarme o levantarme sin tomarme una taza de té verde con jazmín o lima, o una infusión relajante de Vergel Andaluz jeje. Ahora mismo me estoy introduciendo más en el tema natural de consumir preparados de hierbas naturales para cualquier dolencia o problema 🙂 Es bastante interesante estudiar las propiedades de cada una de las plantas y sus familias.
    Y sobre el tema de que se esté modernizando..no sé. Dependerá de la zona y de las costumbres que tenga uno. Yo no tengo problemas en tomármelo a cualquier hora del día.. Lo que pasa es que también soy cafetera xD y temo una mala mezcla..sobre todo en época de exámenes. De todas formas, el té puede ser muy astringente si tomas en exceso y acabarás muy mal. Lo digo por experiencia, y ya no me volverá a pasar más >.<

  5. Tienes razón, cada té tiene su momento…

    Yo en general apuesto por dos: el negro y el rojo Pu-erh. He probado varios muy aromáticos y en general me gustan menos (sobre todo si son muy dulzones). Aún así depende del momento.

    Y en verano, un té de limón bien frío es toda una delicia…

    Saludos.

    • Yo con el negro todavía casi ni he empezado… me resulta muy fuerte. Del Pu-erh en estos momentos tengo uno mezclado con vainilla y naranja que es una gozada!

      Un saludo

      MrWilliam

  6. Michra muchas gracias por tu comentario. Yo la verdad es que no he ido más allá de los tés, salvo la manzanilla en momentos en los que tienes el estómago mal, el anís, la menta o el regaliz para después de comidas pesadas o la tila para los nervios, aunque por ejemplo en plan natural si que he tomado y a veces tomo té de tres años, llamado también té Bancha, que tiene unas propiedades diuréticas.

    La mezcla de té y café tiene que ser explosiva, si, tal y como dices.

    Un saludo

    MrWilliam

  7. Hola!
    Me encantó leerte.
    Me llamo María José, soy argentina, vivo en la capital.
    Te cuento que Tealosophy está cerca de mi casa, a unos 4 kilómetros, y amo sus joyas. No son tés…son joyas.
    Ahora estoy tomando uno que se llama Oriental summer: base de té verde, con duraznos, manzanas y rosa mosqueta.
    El miércoles estuve y me compré varios blends.
    Me encanta el Toffee dear (un semifermentado con butter toffee y coco), el Pear Spice (té negro, pera y canela…delicioso)…amo todo de Tealosophy…nada defrauda
    Recordás cómo se llamaban esos dos blends que te gustaron de Tealosophy?
    Me encanta leerte.
    Cariños!
    Majo

    • Hola! Qué suerte tener un Tealosophy cerca de casa!

      La verdad es que hace muchos años que me trajeron aquéllas latas y no recuerdo el nombre. Tendré que viajar a Barcelona a comprar alguna lata (mucho mejor si pudiese visitar Bueno Aires!).

      Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s