la forja de una ciudad

Igual habéis leído el título de esta entrada y no sabíais a que ateneros. Se trata de una película, una producción a lo grande, con una historia monumental, una puesta en escena espectacular, unos actores enormes y un director gigante: Gangs of New York, de Martin Scorsese.

Resulta difícil hablar en un post, en una reseña, de una película de tan grandes magnitudes como esta que relata la historia de como New York se convirtió en la ciudad que es hoy, gracias a la lucha y a la vida particular de muchas personas, entre ellas las que componían las pandillas de la ciudad y más concretamente de Five Points, el mestizo Manhattan primigenio. Fue rodada en los Estudios Cinecittá, en Roma, y economicamente no resultó lo que se esperaban de ella (extrañamente coincide que un buen puñado de grandes obras de arte cinematográfico no resultaron en su momento rentables economicamente, lo que hace que me pregunte si es que el arte está reñido con el cine comercial…). En fin, el bueno de Martin se rodeó de grandes actores (Daniel Day-Lewis, Leonardo Di Caprio, Cameron Díaz, Brendan Gleason, Liam Neeson, John C. Reilly o Jim Broadbent) y hizo lo que mejor sabe hacer, contarnos una historia (en este caso la de una ciudad) dirigiendo grandes interpretaciones y haciendo una película que aunque en algunos momentos parece imposible de seguir contando la historia, lo logra con un efecto panorámico.

El argumento es básicamente el siguiente:

Nueva York, 1846 con violencia en las calles. Mientras la superviviencia del país se debatía en la Guerra Civil, un vasto y peligroso grupo de personas crecía en el bajo mundo. El padre Vallon comandaba a un grupo de pandilleros, inmigrantes irlandeses que se autonombraban Los Conejos Muertos, que vivían en una especie de ghetto despreciados y hostigados por los nativos, liderados por Bill Cutting El Carnicero. En una batalla campal para decidir quién dominaba la zona de la ciudad llamada The Five Points, Bill logra matar al padre Vallon y someter así a los Conejos Muertos. Amsterdam, el hijo del padre Vallon, al quedar huérfano tiene que pasar toda su niñez y adolescencia interno en un reformatorio religioso. Pero al salir en 1863, ya adulto, se reincorpora a la vida callejera y a las bandas de ladrones. Para ese tiempo, Bill dominaba y extorsionaba a todas las pandillas de la ciudad, utilizándolas también para tener influencia política, ofreciendo ayuda a los aspirantes a puestos públicos. Y ahí es donde verdaderamente comienzan los 170 minutos de historia y de como unas pandillas y bandas de barrio lograron en algunos momentos ir incidiendo en el propio desarrollo de la ciudad.

El vestuario, de Sandy Powell, con todo su colorido de pandillas al uso del XIX es digno de mencionar y la música de Howard Shore y Peter Gabriel también. Y como anécdotas comentar que Di Caprio tuvo que engordar diez kilos para interpretar su papel (luego parece ser que decidió quedarse con ellos), Scorsese, neoyorkino de pro, llevaba más de treinta años queriendo hacer la película, está basada en el libro del mismo título de Herbert Asbury, se construyeron más de cien decorados en Cinecittá, su metraje inicial se redujo en más de una hora porque en los pases previos no tuvo mucho éxito, fue la producción más cara realizada por Miramax nunca jamás (97 millones de dolares), ganó el Globo de Oro al mejor director y fue candidata a diez estatuillas de los Óscars aunque finalmente no logró ninguna.

Os dejo con una de las escenas que más me gustan de esta película, cuando toda la gente del bar se pone a cantar a coro una tradicional canción irlandesa titulada New York Girls y donde Amsterdam es presentado a El Carnicero:

 

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música inmensa para una historia de amor

La idea de crear una música para la historia de amor entre dos jóvenes de un barrio neoyorkino, uno, Tony, de ascendencia irlandesa y la otra, María, de una familia de inmigrantes puertorriqueños, en un entorno de conflictos entre dos bandas rivales, los Sharks (puertorriqueños) y los Jets (irlandeses), surgió de la colaboración entre el coreógrafo Jerome Robbins,  el compositor Leonard Bernstein, el guionista Arthur Laurents, el letrista Stephen Sondheim, y el escenógrafo Oliver Smith. Las referencias a la obra de William Shakespeare, Romeo y Julieta, son constantes durante todo el musical. En el año 1957 se estrenó esta comedia musical. En el 61 se estrenó la película. Hablamos de West Side Story.

Ya en el año 1949 Jerome Robbins se acercaba a Leonard Bernstein y a Laurents para comentarles la posibilidad de colaborar en la creación de una adaptación al siglo XX de la tragedia de Shakespeare en forma de musical. En principio la base era el conflicto surgido por los amores de un italo-americano católico y una judía superviviente del genocidio de la Segunda Guerra Mundial. Tras una primera musicalización y por diferentes causas el proyecto fue abandonado hasta que se retomó en 1955.

Esta producción y su posterior adaptación para la gran pantalla tuvieron muchísimo éxito y se convirtieron rapidamente en clásicos aclamados por el gran público. ¡Quién no conoce hoy en día algunas de las canciones más famosas de esta partitura, como América (yo tengo un tio en America…), Tonight, Maria, I Feel Pretty o el maravilloso final versionado una y otra vez, Somwhere!

El musical fue innovador por los bailes, que forman parte de la acción dramática, por la música muy variada de Bernstein (ritmos latinos, jazz, canciones de amor de gran belleza melódica…) y por la temática de la historia. La partitura creada y orquestada por Bernstein, con la ayuda de Sid Ramin e Irwin Kostal es una obra en la que el número de músicos requerido para una interpretación apropiada de la pieza está entre los más altos del repertorio de teatro musical. La partitura necesita de cinco instrumentistas de viento-madera (cada uno encargado de varios instrumentos), siete metales, cinco percusionistas, un teclista, un guitarrista y doce instrumentistas de cuerda. En total, son necesarios 30 músicos para interpretar la partitura tal cual fue escrita por el compositor. Se puede decir que esta instrumentación, que en un primer momento puede parecer inusualmente grande, es típica de Broadway, donde muchos de los componentes de la orquesta están llamados a manejar varios instrumentos. Bernstein más tarde realizó una suite orquestal de la obra, titulada Symphonic Dances from West Side Story. La suite se interpreta normalmente en su forma completa, aunque existe una versión abreviada.

Entre los números más famosos se encuentran:

* Maria, cantada por el protagonista, Tony, cuando se entera del nombre de su amada.

* Tonight, cantada por Maria y Tony y que tiene su correspondencia con la escena del balcón de Romeo y Julieta.

* América, cantada por Anita, la novia del lider de los Sharks, es una canción de alabanza al estilo de vida americano por un lado y contestada con el modelo de vida consumista, racista (en aquella época los problemas raciales estaban a la orden del día en la sociedad norteamericana) y despectivo con Puerto Rico (poco a poco en las diferentes versiones se fueron eliminando las referencias despectivas hacia la isla).

* Cool, canción que se interpreta tras la muerte de uno de los integrantes de la banda de los Jets y en donde se alterna la rabia con la tristeza. La coreografía es famosa por su acción y por el maltrato físico que sufren las rodillas de los bailarines.

* Tonight Quintet, tema orquestal que anticipa el desenlace de la obra. Consta de cinco partes que comienza con las partes cantadas y a continuación, la superposición y construcción de la línea final, con el tema principal Tonight, cantada por todo el conjunto y orquesta.

* I Feel Pretty, una canción donde las chicas se sienten guapas, hermosas, encantadoras.

* Somewhere, basada en una frase del movimiento Lento del Concierto para piano Emperador de Beethoven que constituye el inicio de la melodía. Aparece por primera vez en un ballet del principio de la obra, para luego retomarse como tema central del Tonight Quintet. Finalmente sus primeros compases son cantados por Maria, después de que han disparado a Tony y poco antes de morir en sus brazos. Es una canción que ha sido versionada por muchos artistas, entre ellos, Barbra Streisand, The Supremes, Phil Collins, Julian Lloyd Webber, Aretha Franklin, Il Divo, Pet Shop Boys, Kylie Minogue y Celtic Woman.

Entre las grabaciones más importantes y referenciales de la obra están las siguientes:

1. En 1957, álbum con el reparto original de Broadway, con Carol Lawrence como María, Larry Kert como Tony y Chita Rivera como Anita.

2. La banda sonora de la película de 1961, con Marni Nixon cantando el papel de María (interpretado en la película de Natalie Wood) y Tony (interpretado en la película de Richard Beymer) cantada por Jimmy Bryant. Ganó el Premio Grammy al Mejor Álbum de Banda Sonora Original.

3. En 1984, Bernstein decidió volver a grabar el musical, la realización de su propia música por primera vez. En general se conoce como la “versión operística” de West Side Story, y está protagonizada por Kiri Te Kanawa como María, José Carreras como Tony, Tatiana Troyanos como Anita, Ollman Kurt como Riff, y Marilyn Horne como la voz que canta fuera del escenario Somwhere. Ganó un premio Grammy.

4. Bernstein grabó la Symphonic Dances suite con la New York Philharmonic en 1961, y con la Filarmónica de Los Ángeles en 1983. Una de las grabaciones más espectaculares de los últimos tiempos de esta suite es la interpretada por la Orquesta Joven Simón Bolivar de Venezuela dirigida por Gustavo Dudamel.

Os dejo precisamente con el video de la espectacular interpretación del número titulado Mambo, por parte de esta joven orquesta en el Festival de los Proms de la BBC del año 2007. Para que hagan emocionarse de esa manera a los comedidos ingleses tienen que ser muy buenos… de hecho, lo son. Por cierto que no solo logran emocionar a los ingleses. ¡Yo cada vez que veo esta actuación se me ponen los pelos de punta!:

don vito

Personaje literario de Mario Puzo y cinematográfico de Francis Ford Coppola. Vito Andolini en el principio, personaje ficticio con fecha de nacimiento (el 7 de diciembre de 1892), lugar de nacimiento (Corleone, Sicilia), con un padre (Antonio, asesinado por un capo de la mafia siciliana) y una madre (fallida homicida víctima de su objetivo). Una historia de emigración a América en uno de esos barcos atestados de trabajadores sin un pan que llevarse a la boca y una primera imagen de New York, con Miss Liberty saludándolos a su llegada. Una confusión le convierte en Vito Corleone, unos primeros años viviendo en el barrio Hell´s Kitchen de Manhattan, haciéndose un hueco entre los parroquianos, una boda sin celebración con Carmella, el primer hijo Santino y el pobre y enfermo Fredo después.

Más tarde se cruza en su camino Don Fanucci (más le hubiese valido no cruzarse), sin empleo por su culpa, una serie de casualidades le inician en la vida de oportunista, actuando como un ingenuo espectador de las actividades delictivas de sus socios. Llega la fiesta de San Gennaro y razona con  Don Fanucci. Con el cadáver de este señor aún caliente, Vito se convierte en Don, en Padrino, siendo a partir de entonces respetado y héroe en la pequeña comunidad italo-americana.

Posteriormente llega el negocio de importación de aceite de oliva desde Corleone, llega también la venganza del pequeño Vito convertido en Don Vito, una puñalada en el pecho a Don Ciccio de parte de su padre y de su madre. Han nacido, mientras tanto, Constanzia y Michael, el pequeño de los Corleone. En los años 20, con la ley seca, llega el contrabando y el crimen organizado, situándose la familia como eje central. Controlan el resto de Manhattan, Sony recibe el título de subjefe y sucesor. Don Vito ha adoptado ya a Tom Hagen, el pobre niño medio ciego que con el paso del tiempo se convertiría en abogado y uno de los miembros más importantes de la familia.

En el 45 se casa la hija, Constanzia, Tom se convierte en consejero de la familia (originando cierto malestar por no tener éste ascendencia siciliana), le ofertan entrar en el negocio de las drogas, se niega basándose en lo sucio y peligroso (para sus intereses) del negocio. Se ordena su asesinato por esta negativa y recibe cinco tiros en presencia de su hijo Fredo que se queda paralizado sin saber reaccionar. Con Don Vito grave, su hijo Sony coge las riendas, ejecuta al traidor que ha hecho posible el intento de asesinato y entra en escena el pequeño de la familia, Michael, el preferido del Padrino, para quien tenía planes muy diferentes. Michael mata a los dos capos que habían ordenado la muerte de su padre y tras el crimen se marcha una temporada a Corleone, de vacaciones.

Con su padre enfermo Sony coge las riendas del negocio. Harto de las palizas de su cuñado a su hermana le da a éste una paliza, lo que provoca que el cuñado, Carlo Rizzi, se una a una de las familias enemigas propiciando una emboscada a Sony. Sony cae en la emboscada y es acribillado por las balas de los matones que le esperan en una gasolinera. Tras la muerte de Santino el Don debe tomar de nuevo el control de la familia y se efectúa un encuentro entre las cinco grandes familias de la mafia neoyorkina. En la reunión, Don Vito renuncia a cualquier vendetta por la muerte de su hijo y propicia un pacto que tiene como objetivo primero traer de vuelta a Michael. Por si hubiese alguna duda dice estas palabras:

Pero quiero que sepan que entre mis defectos se cuenta el de ser un hombre supersticioso. Es ridículo, lo sé, pero no puedo evitarlo. Y si mi hijo menor sufriera algún desgraciado percance, si algún policía lo matara accidentalmente, si lo encontraran colgado en su celda, si aparecieran nuevos testigos de cargo, mi superstición me haría creer que ello se había debido a la mala voluntad de alguno o algunos de los aquí presentes. Quiero decirles más; si mi hijo resulta herido de muerte por un rayo, culparé de ello a los aquí reunidos; si su avión cae al mar o su barco se hunde en las profundidades del océano, si contrae unas fiebres mortales o su automóvil es arrollado por un tren, mi ridícula superstición me hará creer que la culpa la tienen ustedes. Señores, esa mala voluntad, esa mala suerte, no podría perdonarla jamás. Aparte de eso les juro por el alma de mis nietos que nunca romperé la paz que hemos acordado.

No todas las familias cumplen con lo acordado, y la familia Barzini, causante de la muerte de Sony, realiza un atentado en Corleone contra Michael, en donde muere la esposa de éste, Apollonia. Tras un año Michael vuelve a New York, aprende el negocio, se casa con Kay Adams y es ayudado por su propio padre a ejercer de Don. Es en esa época cuando se decide el traslado de la familia a otro lugar, debido a la peligrosidad de New York. Empiezan los negocios en Las Vegas y se trasladan a Nevada. Finalmente Don Vito decide retirarse del negocio familiar y traspasar todos sus poderes a Michael, que se convierte en Don Michael, el Padrino.

Don Vito fallece de un ataque al corazón el 2 de agosto de 1955, con 62 años, en brazos de Michael (según el libro), mientras jugaba en el jardín con su nieto (según Coppola). Tras la muerte de su padre venga a su hermano y a su padre matando a los causantes del asesinato y del intento de hacerlo. Se vuelca en sus negocios en los casinos de Las Vegas y… eso es otra historia.

Intensa historia la de Don Vito ¿no os parece? ¿Habéis leído la novela de Mario Puzo? ¿Qué os pareció? ¿Habéis visto la película? ¿Las películas? ¿Cuál de ellas os gustó más?

Os dejo para pensarlo la música final de El Padrino, de Francis Ford Coppola, del año 1972, con Marlon Brando y Robert de Niro en el papel de Don Vito (de Niro en la juventud del capo). Otro día hablaremos de la película, hay mucho para hablar. La música la compuso Nino Rota, el compositor de Fellini, Zefirelli y Visconti, y fue un éxito mundial. La partitura para el tema final es de una belleza inmensa y se escuchan los dos temas principales de la película. Al principio el tema de amor de la banda sonora, tocado con bandurria, rememorando esa Sicilia abandonada y siempre presente, entra la orquesta con el mismo tema y suena un acordeón hasta que un violín introduce el tema introductorio de la película y sigue la orquesta en diferentes variaciones hasta que la orquesta recupera el tema, aparece la bandurria de nuevo con este tema para acabar tranquilamente. Lo dicho, bellísimo. Bravo maestro Rota!

pues comamos recemos y amemos!

La semana pasada, el sábado, llevaba toda la tarde en casa, leyendo, preparando unas entradas para el blog, contestando algunos mails pendientes, ordenando el escritorio, la verdad es que estaba a gusto y en esto me llamó una amiga para ir al cine a la segunda sesión. Yo, a decir verdad, no es que tuviese muchas ganas de salir de casa pero como al día siguiente me iba todo el día afuera e iba a acostarme pronto decidí estirar las piernas. No tenía ni idea qué película podríamos ver (mi amiga me dijo que echara un ojo a la cartelera) así que me revisé las películas y llegué a la conclusión de que no tenía ninguna en especial que quisiese ver (alguna si, el cine francés me chifla, pero mi amiga pasa millas de los franchutes). Lo único claro que tenía era que debía ser una película de la que saliese sin mayores preocupaciones. Ni mucho menos pensaba en una película de esas que sales diciendo, mmm, qué a gusto!

Llegamos al cine y mi amiga decidió por mi. Come, reza, ama, con Julia Roberts y Javier Bardem (eso pensaba yo, porque el de los huevos de oro sale en los quince últimos minutos). Aun así la perspectiva de ver a la maravillosa Julia, a su desbordante cara (sonrisa incluída) y a sus kilométricas piernas me facilitaron el tema.

New York. Resulta que Liz es una mujer de hoy en día que después de divorciarse (y después de una aventurilla con un criajo hippie) decide tomarse un año sabático para buscar su equilibrio personal. Esto le lleva a irse a Italia, a Roma concretamente (Dios cómo me gusta esta ciudad!!!!) en donde goza comiendo y aprendiendo italiano (con un profesor con el que se podría aprender de todo). Después de hacer una auténtica familia romana se va a la India a un centro de oración y meditación para seguir buscando su centro universal. Se hace colega de un tipo que después de pasarlas canutas está intentando salir del agujero y asiste a una boda india (qué color y qué luz!). De allí parte a Bali donde un tiempo atrás le habían pronosticado que encontraría el amor. Y en Bali ama.

No me lo esperaba y ha sido una de esas películas (simples y sin grandes complicaciones) de las que sales a gusto… con ganas de comerte un buen plato de spagettis, ponerte un rato en plan yoga con unas velas en casa y con unas ganas extraordinarias de irte a Bali a encontrarte con Javier Bardem.

* La escena de la entrada en el bar de Julia en donde se encuentra con su ligue veinteañero parece un anuncio de cerveza.

* La escena en donde se explica que el italiano no solo se habla con la voz si no que también se habla con los gestos y los diferentes significados que éstos tienen es divertidísima.

* La fotografía del ganador del Oscar en dos ocasiones, Robert Richardson, es bellísima.

* La música de toda la película es una maravilla. Gato Barbieri, Mozart, Neil Young, y música brasileña para el final de la película (Joao y Bebel Gilberto). La banda sonora está compuesta por el oscarizado Dario Marianelli.

Aquí os dejo el enlace con una página web (blog El bazar del espectáculo cine) que yo creo que tiene toda la información posible sobre esta película.

Y aquí el trailer:

Anda! La madre no ha aparecido por ningún lado en la película que he visto!!!!