coleccionar imágenes

Imaginad que cualquier día que estáis delante de la pantalla del ordenador aparece una fotografía, o incluso un video, que os gusta y lo único que se os ocurre es descargar la fotografía y guardarla en una carpeta en el disco duro o más difícil todavía hacer una captura de imagen y guardar ese archivo en vuestras imágenes… ni que decir tiene que los tiempos en que nos gustaba una foto, o peor aún una página web de aquéllas estáticas, la única posibilidad no profesional era imprimir la página por completo… yo hice de aquéllas locuras.

Pues bien, imaginad que sois seguidores empedernidos de El Señor de los anillos y coleccionáis cualquier imagen que tenga que ver con la obra de Tolkien, pero imaginad que incluso podríais hacer facilmente subcarpetas dentro de la carpeta de El Señor de los anillos, una para carteles de las películas, otra con los dibujos originales de Tolkien, otra con ediciones de los libros, otra con objetos de merchandising, etc, etc, etc..

El día que me topé con Pinterest se me abrió el cielo porque precisamente Pinterest es un lugar que te facilita crear colecciones de imágenes (y de videos) que te vas topando en Internet. Además de crear tus colecciones de imágenes puedes compartirlas con otra gente ya que estas colecciones son, en principio y a menos que tu no quieras, públicas. Es decir, Pinterest es también una red social en donde la gente puede unir sus aficiones, o cambiar imágenes, bien con un “me gusta” (tipo Facebook), bien repineando la fotografía en una de tus colecciones (tipo retuit en Twitter).

Pinterest fue diseñado en 2009 y estuvo hasta el año pasado en fase beta y solo se podía acceder por invitación. En 2012 ha multiplicado enormemente sus usuarios, ha sido nombrado uno de los mejores sitios de Internet de todo el planeta e incluso su diseño tan visual ha sido seguido en las últimas actualizaciones del diseño de Facebook y, por lo que dicen, pronto en Ebay.

Categorías, un buscador para encontrarlo todo… Yo me he encontrado con verdaderas maravillas, fotografías extraordinarias y colecciones de lo más variopintas. Un museo en casa para compartir. Merece la pena! Ah y claro, no podía ser de otra manera, también hay aplicaciones para teléfonos y tabletas. Aquí tenéis una captura con una búsqueda sobre Sofía Loren:

Por cierto, para saber de primera mano lo qué es Pinterest no tenéis más que pinchar en su icono!

Anuncios

planeta humano

Uno de los últimos descubrimientos que he tenido con el medio televisivo ha sido una serie documental co-producida por la BBC y Discovery Channel y titulada Human Planet. Y es esa precisamente la peculiaridad de esta serie documental, la relación del ser humano con el planeta Tierra en los diferentes escenarios que en ella se pueden dar y su adaptación al medio natural que le (nos) ha tocado vivir.

Anunciada en 2007, los equipos de producción de la BBC pasaron dos años de grabación de más de 70 historias humanas en algunos de los lugares más remotos de la Tierra y abarcando más de  40 países. Cada episodio de la serie se centra en el ser humano y el medio habitado, incluyendo desiertos, selvas, el Ártico , las praderas, ríos, montañas, océanos, y el paisaje urbano.

Por primera vez en una serie documental producida por la BBC han tenido un fotógrafo en exclusiva durante la grabación. De esta impresionante dirección de fotografía se ha encargado el zoólogo y fotógrafo británico, durante muchos años reportero gráfico, Timothy Allen. Digna acompañante de tan emocionante experiencia visual es la banda sonora original compuesta por el también británico Nitin Sawhney (compositor premiado por alguno de sus álbumes de estudio, y habitual de la televisión, publicidad e incluso videojuegos).

La retransmisión de Human Planet en el Reino Unido comenzó el pasado 13 de enero a través de la BBC One y durará ocho semanas. Posteriormente se realizará el lanzamiento internacional de la serie documental. En Internet está disponible para ver (en inglés, naturalmente, aunque también subtitulada).

Ver las peripecias de dos percebeiros jugándose la vida contra el mar y las rocas para coger percebes, o la vida de los esquimales en invierno, el uso de águilas para cazar por parte de unos mongoles, el viaje de unas beduínas a través del Sahara en busca de un pozo de agua para vender sus camellos, la pesca a pleno pulmón en aguas del Pacífico, la fiesta de un pueblo del desierto por la llegada del agua, una tormenta del desierto mientras un pastor intenta llevar sus vacas a una laguna, los ritos amorosos en Nigeria a través de danzas y ritos milenarios… todo narrado por la voz de John Hurt… La verdad es que es totalmente recomendable para ver. Unas imágenes espectaculares, unas historias humanas preciosas y para quedarte sin habla y una música maravillosa. Os dejo el trailer para que abráis boca y os quedéis prendados con las imágenes. ¿Conocíais la serie documental? ¿Os está gustando?

bibliotecas desaparecidas…

Ágora es una película de Alejandro Amenabar y que se desarrolla en la antigua Alejandría, en el Egipto de finales del siglo IV. La protagonista, interpretada por Rachel Weisz, es la matemática, filósofa y astrónoma Hipatia de Alejandría, que fue supuestamente asesinada, descuartizada e incinerada por los seguidores del obispo y Santo cristiano copto Cirilo de Alejandría en el año 415 d. C. Hubo muchas polémicas en torno a la película, que por cierto a mi me gustó y mucho.

La Iglesia católica la tildo de anti cristiana porque en ella se relatan los sucesos de las guerras religiosas en Alejandría a finales del siglo IV… como si la Iglesia, al igual que otras instituciones religiosas, no hubiese tenido nada que ver con dramáticos acontecimientos a lo largo de toda su historia… y no me voy a extender para nada en este tema porque creo que se ha escrito y dicho mucho y en los últimos tiempos tenemos claros y sangrantes ejemplos del abuso de poder por parte de esta religión y de tantas otras.

En cuanto a la figura de Hipatia los estudiosos dijeron que su figura estaba sobredimensionada, que muchas de las conclusiones a las que parece que llega en la película ni siquiera son parte de sus estudios ni mucho menos de su pensamiento.

El caso es que sea verdad o no lo que en la película se cuenta, a mi me gustó mucho la película. Me gusta la época que relata el final del mundo clásico como tal, me gusta la historia en si, el choque entre dos culturas, dos formas de entender la vida, una antigua y milenaria y la otra nueva, en el comienzo del camino. Me gusta la historia de Hipatia en si, me gustaría que fuese verdad que hubiese existido una mujer en aquellos tiempos capaz de hacer frente a las normas impuestas de su propia sociedad y de toda una cultura. Me gusta la importancia de la Biblioteca de Alejandría en la historia de la película y en la historia en general.

La Biblioteca Real de Alejandría o Antigua Biblioteca de Alejandría, fue en su época la más grande del mundo. Situada en la ciudad egipcia de Alejandría, se estima que fue fundada a comienzos del siglo III a. C. por Ptolomeo Isóter, y ampliada por su hijo Ptolomeo II Filadelfo, llegando a albergar hasta 900.000 manuscritos. Una nueva Biblioteca Alejandrina, rememorando la original y promovida por la Unesco, fue inaugurada el 16 de octubre de 2002 en la misma ciudad. La destrucción de la Biblioteca de Alejandría es uno de los temas polémicos de la civilización occidental, asignándose a romanos, egipcios cristianos o musulmanes, dependiendo de la fuente consultada. Se carece de testimonios precisos sobre sus aspectos más esenciales, y no se han encontrado las ruinas del Museo, siendo las del Serapeo muy escasas. Para algunos escritores latinos, la Gran Biblioteca fundada por los Ptolomeos apenas resultó afectada en el incendio provocado por las tropas de Julio César en 48 a. C. Probablemente, ya había desaparecido en el momento de la dominación árabe, aunque algunos escritores comentan que el califa Umar ibn al-Jattab ordenó la destrucción de millares de manuscritos. Independientemente de las culpas de cristianos y musulmanes, el fin de la biblioteca debe situarse en un momento indeterminado del siglo III o del IV, quizá en 273, cuando el emperador Aureliano tomó y saqueó la ciudad, o cuando Diocleciano hizo lo propio en 297. La biblioteca-hija del Serapeo, sucesora de la Gran Biblioteca, fue expoliada, o al menos vaciada, en 391, cuando el emperador Teodosio el Grande ordenó la destrucción de los templos paganos de la ciudad de los Ptolomeos.

Desde el siglo XIX, los eruditos han intentado comprender la organización y estructura de la biblioteca, y se ha debatido largo y tendido sobre su final. Los conocimientos sobre la Biblioteca, cómo fue, cómo trabajaron sus sabios, el número exacto de volúmenes e incluso su misma situación, son todos muy escasos, ya que muy pocos testimonios tratan sobre tan gran institución, y aún éstos son esporádicos y desperdigados. Los investigadores y los historiadores de los siglos XX y XXI han insistido en que se ha formado una utopía retrospectiva en torno a la Biblioteca de Alejandría. No hay duda de que la biblioteca existió, pero apenas hay certezas en lo escrito sobre ella. Se han hecho centenares de afirmaciones contradictorias, dudosas o simplemente falsas, realizando suposiciones a partir de muy pocos datos que, la mayoría de las veces, son sólo aproximaciones.

Un millón de rollos de manuscritos que desaparecieron a causa del fanatismo, no se sabe exactamente cual, pero fanatismo al fin y al cabo. Allí se editaba, se copiaba, se leía, se estudiaba y se debatía. Allí nacieron disciplinas como la gramática o la trigonometría.

No es la única vez que una gran biblioteca con todo su saber es destruída o saqueada y en los últimos tiempos tenemos dos sangrantes ejemplos. Las bibliotecas son como faros en la noche… salvan vidas y quienes destruyen bibliotecas condenan a la humanidad a chocar entre ellos, sin entendimiento, sumidos en la ignorancia. Condena a los pueblos a su propio naufragio.

Biblioteca de Bagdad, donde día si y día también hay cortes de electricidad, cuando no falta de personal por causa de la guerra… En Iraq hace más de 5000 años fueron escritos los primeros libros que se conocen, unas tablillas de arcilla. En 2003, tras la invasión de EEUU la Biblioteca Nacional de Iraq, en Bagdad, fue saqueada e incendiada y perdió el 25% de sus fondos. Todo ocurrió en la segunda destrucción de Bagdad. Adiós Canon de Avicena, adiós códices persas y textos árabes, adió archivos modernos y hasta siempre tablas de escritura cuneiforme, vestigios de parte de nuestra propia cultura. Arde la conciencia de siglos y siglos. 750 años antes el río Tigris bajaba teñido de negro por los miles y miles de libros que acabaron en su corriente cuando las tropas mongolas arrojaron el saber de milenios allí.

En la Biblioteca de Sarajevo la guerra también dejó su huella. La noche del 25 al 26 de agosto de 1992 la Biblioteca de Sarajevo ardió bajo las bombas. Se perdieron unos 600000 volúmenes y manuscritos de bosnios-musulmanes, serbios ortodoxos, croatas católicos y judios. Fue un auténtico Memoricidio. Todavía hoy las paredes de la biblioteca, de lo que queda de ella, siguen siendo testigo de la memoria o de la ausencia de ella, en el olvido de las páginas que ardieron entonces intentando decir al mundo que la barbarie no tiene límites.

Tres ejemplos de la muerte del saber, a manos de culturas (terrible adjetivo impropio para estas gentes) ignorantes, egocéntricas y en muchos casos autodenominadas civilizadas.

Os dejo con las escenas de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, según Amenabar. Terrible y real…

una foto cada día

 

Hoy os traigo al blog una página web, una plataforma para publicar tus fotos que me ha parecido curiosa y con bastantes posibilidades. No se trata de una plataforma al uso, no se trata de un sitio para ir colgando todas las fotos que realizas. No. Sólo puedes poner una foto al día. ¿Sólamente? Si, así es. Entonces… Os lo explico.

Hay gente que tiene la costumbre, o tenemos la costumbre, de ir anotando retazos de nuestra vida en diferentes lugares, en el Moleskine, en un diario, en un blog, en notas dispersas, en cartas a amigos, etc. La cuestión es expresarnos bien sea por la escritura, bien por la fotografía (también el vídeo), bien por ambas. Realidad o ficción, a todo el mundo que le guste expresarse en palabras e imágenes, quizás le interese un invento escocés que está triunfando en la blogosfera anglosajona.

Blipfoto es una web en la que cada día, mientras se pueda y se quiera claro está, todo es voluntario, se publica una foto de ese día, que es el requisito indispensable para participar, con un texto, o sólo con un título si no hay tiempo para más. Es así de sencillo, una imagen acompañada de unas pocas palabras o de una poesía o de un texto que hayamos encontrado, un diario digital sobre lo ordinario, sobre la cotidianidad, lo que nos sucede, lo que creamos, lo que encontramos, cada uno publica lo que más le ha movido ese día, la inmediatez es la gran particularidad de este cuaderno online. Podemos publicar una foto instantánea, o una foto editada, una foto artística o simplemente una foto que para nosotros tiene más significado el objeto, la persona o la situación fotografiada que la forma de hacerlo. Un diario que sirve como estímulo para mejorar nuestras habilidades fotográficas, y también las literarias, o simplemente ese pequeño espacio íntimo para el que nos reservamos unos minutos al día para estar con nosotros mismos.

¿Qué podemos encontrar en Blipfoto? Fotografías de paisajes remotos, de arquitectura, colores, de un concierto de música, texturas, de la última hornada de bollos, o imágenes de pájaros, ardillas y demás fauna que se encuentra cerca de los que participan en este proyecto fotográfico. También de lo más cercano, los hijos, abuelos, demás familia y amigos, el té matutino, el pub de al lado, el gato dormido en el sofá, etc.

Más interesante o menos, cada uno inserta lo que quiere y de la forma que quiere: de un modo espontáneo, fotográfico, artístico, etc, cada uno trata de capturar la belleza de lo cotidiano en lo que le rodea. Las páginas de ese cuaderno personal pueden ser visitadas y comentadas por otros blippers (esto es, los que “blippean” o colaboran en blipfoto) y también puntuadas. Por lo tanto es normal que nos esmeremos un poco en publicar una foto bien hecha, o con cierto estilo. Dedicaremos diez minutos a Blipfoto y seguro que mejoraremos nuestra aptitudes fotográficas o por lo menos nuestros puntos de vista. Pararse al final del día a reflexionar lo que te ha sucedido, lo que has hecho y lo que has dejado de hacer es un ejercicio que todo el mundo deberíamos realizar y que mejor manera de hacerlo que con ayuda de una fotografía. Podemos utilizar la cámara que queramos, una réflex impresionante, una compacta que llevamos a todos los sitios, el iPhone que me da tanto juego o cualquier otro móvil con cámara. No hay límites.  El perfil del blipper es el de un ser con curiosidad, amable, sensible, educado, con una tendencia a la introspección y a lo artístico y que suele vivir en lugares remotos como Escocia, Finlandia o Canadá, por eso si entráis en la web y echáis un vistazo, en estos momentos os encontraréis con una multitud de paisajes nevados. Dentro de los protocolos de Blipfoto está el de dar la bienvenida a los nuevos blippers y se felicita a los que han publicado sus pimeros 100 o 200 blips (la organización se encarga de anunciarlo). Como véis Blipfoto es una comunidad cálida y amistosa en la que la presencia de participantes de nuestra zona escasea. Yo os animo a que lo probéis y con la cámara que tengáis a mano, es una experiencia  que transformará vuestra forma de ver lo cotidiano.

Pros:

* Es una manera dinámica de llevar una especie de diario que luego puedas revisar tranquilamente.

* Nuestra manera de ver la vida se ensanchará sí o sí.

* Es un gran blog mundial con fotografías de lugares que de otra manera sería imposible conocer.

* Cada foto es un pedazo de la vida de una persona (evidentemente de la vida que hacen pública).

Contras:

* La fotografía no puede llevar marcos. Y es una pena porque hoy en día muchos editores de fotografía hacen verdaderas maravillas.

* El texto tiene que ser en inglés. Lo cual puede ser cierto problema para algunas personas, aunque hoy en día para poner un título y un texto corto hay multitud de traductores bastante fiables. Y por otro lado nos ayuda a practicar nuestro inglés.

Otro detalle es que la fotografía tiene que ser realizada en la fecha en la que vas a publicarla. Esto no quiere decir que, por ejemplo, si estás de viaje y no tienes acceso a internet te quedes sin publicar esas preciosas fotos que has realizado ya que las puedes colgar a posteriori, pero eso si, siempre con la fecha en las que las has tomado.

Bueno, pues nada, espero que os guste la idea. A mi me ha parecido muy sabrosa ( y eso que con la primera foto tuve problemas, que si tenía marco, que si el texto no estaba en inglés… eso me pasa por no leer la letra pequeña!). Os dejo el enlace con mi Blipfoto en el muro de la derecha. Que lo disfrutéis.

Por cierto que Blipfoto está disponible para diferentes plataformas y artilugios varios. Yo ya me he descargado la app para el iPhone…

proyectos 2011

Ha comenzado el año y es el momento de hacer recuento de todos esos proyectos que tenemos para el 2011, esas ideas que nos suelen rondar por la cabeza a comienzos de cada año y que después poco a poco (o a grandes zancadas) se pierden en la memoria más profunda, en ese espacio al que ya no podemos llegar. Por eso he decidido compartir con vosotros mis proyectos para 2011 y así tenerlos a la vista. Veremos que tal dentro de un año. Son proyectos para vivir una vida mejor, más sana y apetecible. Allá van:

El orden de los factores no altera el producto.

1. Hacer ejercicio diario. Bicicleta, salir a correr y disfrutar de las calles vacías mientras levanta el día, saltar y recorrer los parques de la ciudad e ir notando como poco a poco mi cuerpo va adquiriendo el estilo perdido. Creo que lo agradecerán no solo mi cuerpo, ni mi mente, si no el resto de personas que están a mi alrededor.

2. Comer tranquilamente. Tengo un problema, como demasiado deprisa. Mi dieta es bastante buena (habrá que mejorarla y bajar la carne, subir el pescado y dejar los dulces) pero no mastico apenas. Mi meta es disfrutar más tranquilamente de la comida. En cuanto a la bebida, no soy persona de beber alcohol diariamente, así que seguiré bebiendo moderadamente pero no porque me lo obliguen las situaciones sociales ni las fechas.

3. Disfrutar de la lectura. Ser capaz de poder dejar un libro si no me gusta (creo que este objetivo va a ser muy difícil de cumplir) y dejarme aconsejar por amigos y conocidos. Visitar más la biblioteca porque así mi bolsillo me lo agradecerá y mis estanterías también. Alternar la narrativa actual con los clásicos.

4. Gozar más con los amigos, con la familia, disfrutar de las buenas conversaciones, de los momentos que compartimos. Escucharme más a mi mismo.

5. Viajar, aunque sea a un pueblo cercano y descubrir nuevos lugares, gentes, fiestas, culturas.

6. Seguir disfrutando tal y como lo hago con la música. Seguir con mi propia banda sonora.

7. Pasear, andar por la ciudad, utilizar el transporte público, utilizar la bici, descubrir nuevos rincones de mi propio lugar, su historia, mi historia, mi cultura.

8. Hacer una contención del gasto superfluo. Por mi bolsillo, por mi y por el resto.

9. Abrirme a conocer gente nueva, no cerrarme a ello, dejar de lado mi timidez natural y mi comodidad personal.

10. Continuar con esta aventura del blog, aprendiendo de los que llevan varios años y de la gente nueva que lo hace tan bien.

Y vosotros, ¿tenéis proyectos para este 2011?

recuerdos de paris

El sábado disfruté como un enano con un reportaje del suplemento de viajes El viajero, del periódico El País. El reportaje era sobre unas notas escritas en japonés y encontradas en plena plaza de Notre Dame de Paris. Resulta que por la caligrafía, los lugares que visitó y demás, al anónimo viajero, que no turista y enseguida os diré por qué, lo asocian con un hombre de unos 50 años, políglota, con pasión por el arte y la buena mesa y fuera de los cánones de un turista convencional. Las notas no se refieren a las gárgolas de la catedral o a la pirámide del Louvre, no, las notas se refieren a esos descubrimientos que hizo en su estancia parisina, descubrimientos que los vive, además, con auténtico placer. Si tenéis posibilidad de leerlo no lo dudéis y hacerlo porque seguro que disfrutáis tanto como yo. Aquí os dejo el enlace con el reportaje de Oskar Alegría.

Y leyendo el artículo me he acordado de las veces que he estado en la capital francesa y de los propios descubrimientos que he hecho. Todo viajero tiene sus propios descubrimientos en los lugares que visita y desde luego si es Paris es casi seguro que algo que no está en las guías de viaje nos llevaremos a casa como gran recuerdo y además es posible que estos recuerdos no tengan el mismo efecto en la gente de alrededor. Ahí van mis descubrimientos, mis pequeños y grandes recuerdos y mis placeres parisinos.

La primera vez que estuve en Paris estuve escasas seis horas, seis horas que me supieron a gloria y que convirtieron a Paris en mi pequeño refugio espiritual en que se ha convertido en diferentes ocasiones. La cuestión es que estábamos de paso, el autobús nos dejó en la plaza de la Ópera y nos recogía en la Bastilla. Llovía a cántaros. Íbamos con nuestros impermeables, paraguas. Era sábado por la tarde, así que os podéis imaginar el bullicio que, a pesar del diluvio que caía, había en las calles del centro de Paris. Mi recuerdo es el mini tour que nos hizo un amigo que conoce muy bien, desde pequeño, la ciudad. En dos horas y a un ritmo acelerado nos iba diciendo: Allí (señalaba con el brazo a lo lejos) se reunían los revolucionarios de 1848 para organizar las barricadas, en esta casa vivió Verlaine que es un poeta muy bueno que seguramente no hayáis leído en vuestra vida pero que deberíais hacerlo, aquí había un antiguo cementerio sobre el que viven ahora cientos de personas, esto es Notre Dame, pero como está la fachada en obras no la veis ni la fachada ni al jorobado que es un tio muy feo que vive por ahí y ahí está el Louvre que ya veréis en otro momento. ¡Ah si! ¿Veis allá al fondo como una luz? Pues aquello es la Torre Eiffel. Y ahora vamos a comernos unos croissants en un sitio que conozco y que salen muy ricos. Y aquél croissant me supo a auténtica gloria en aquella pastelería enana en uno de los laterales del Louvre, mientras seguía lloviendo y veía enfrente las galerías del Louvre.

En otra ocasión estuvimos en Paris con una excusa de los más peregrina. Se realizaba una exposición de arte contemporáneo en la calle y un amigo de un amigo presentaba una obra suya. El caso es que llegamos a Paris a eso de las cinco de la tarde y para las seis y media estábamos en la zona donde se desarrollaba la exposición. Las obras estaban en la calle y en las tiendas de lujo de las firmas más fashion que os podáis imaginar (todas las que vemos en revistas y no solemos comprar) porque resulta que estas firmas eran las que sufragaban los gastos de la exposición. El amigo de mi amigo nos dio unas invitaciones, unos pases, para poder entrar en las tiendas a ver las obras de arte y… a beber champagne francés, del caro y canapés de lo más variado. El caso es que allí estábamos, en esos santuarios elitistas y de poder, bebiendo copas de champagne mientras veíamos el arte expuesto (es un decir, porque el arte a veces consistía en dos tipos vestidos de escoceses y actuando de porteros con los colores característicos de la marca de la tienda a la que entrábamos). El caso es que estando tan acelerados como estábamos, cansados por el viaje y bebiendo auténtico champagne francés del caro por la cara nos cogimos una buena, así que una amiga mía decidió de repente probarse unos zapatos que costaban cerca de 3000 euros y claro, en esa tienda nos invitaron a irnos… afortunadamente estábamos cansados así que nos fuimos a dormir la mona a nuestra casa.

En aquél mismo viaje nos cogieron entradas para la Ópera en el Palais Garnier (sabéis que en Paris hay dos edificios de la Ópera, la misma institución, con dos sedes) y estuvimos en la representación de una ópera de Gluck titulada Iphigénie en Tauride. ¡Qué placer! Dos amigas estaban en un palco y un amigo y yo en otro. Cada palco es para seis personas en tres filas. Nosotros estábamos en la última pero me sentí como cualquiera de los protagonistas que hemos visto en películas en esos palcos lujosos (por ejemplo una Glenn Close en Las Amistades Peligrosas, antes del abucheo, claro). Porque así es un palco de Garnier. Lujoso, forrado de terciopelo granate con ribetes dorados y con un pequeño recibidor particular en donde hay un chaise longe. De aquella representación me quedo con el Air de Iphigénie, tan dulce, tan melancólico y tan hermoso, con el maravilloso techo pintado por Chagall y con las extraordinarias escaleras de la entrada (si habéis visto Marie Antoinette hay una escena que la Coppola utilizó con estas escaleras y que se ve a la reina en ellas para entrar en el baile de máscaras). Con eso y con verle a mi amigo echarse la mejor siesta que se ha echado en su vida en el chaise longe del cuarto de entrada (lo que me supuso tener que levantarme en una ocasión para darle un pequeño golpe y así evitar que el comienzo de ronquido que alegremente empezaba se parase en seco). Por cierto que es la bomba tomarse un sandwich en el descanso en la terraza de la Ópera al lado de una señora arrugadísima con vestido largo negro y collar fastusoso acompañada así mismo de un joven de smoking alquilado (no sé si sólo era el smoking alquilado…). Os dejo con Maria Callas y el O malheureuse de Iphigénie en Tauride de Gluck:

Una de las primeras veces que visité Paris me llevaron a ver el Instituto del Mundo Árabe, un fabuloso edificio de finales de los 80 cuya principal característica es una de sus fachadas formada por paneles de cristal que se abren y se cierran según la luz del sol gracias a un sistema de células fotoeléctricas, como si fueran un objetivo de cámara. El lugar en si es una auténtica maravilla, con toda la información y bibliografía que necesites para estudiar el mundo árabe, pero lo mejor está en el piso superior. La enorme terraza que da al Sena y desde la cual se ve la Isla de la Cité desde la parte posterior a Notre Dame es digna de visitar y justo en ese mismo piso existen un restaurante de lujo y (esto es lo mejor) un buffet de comida árabe bastante más barato que el anterior y desde el cual se puede ver , a través de las ventanas fotoeléctricas y si el sol te deja, la Torre Eiffel a lo lejos mientras comes un pastelito de cordero. Una gozada y poca gente.

En otra ocasión no tuve mayor exquisitez que leer un capítulo de Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar, en una sala del Louvre con diferentes esculturas de Antinoo. Sé que es una tontería pero el espíritu a veces necesita de estas tonterías. Acto seguido el efecto conseguido por una cortina y una ventana empañada de vapor superpuesta a la imagen de la pirámide del Louvre me dejó un buen rato maravillado ante esa preciosa ensoñación que estaba ahí mismo sin que nadie se diese cuenta. Es verdad que si vas predispuesto y tienes paciencia con las multitudes que pasean, paseamos, por el museo, éste es uno de los lugares para descubrir un Paris oculto.

Otra de las maravillas que se pueden hacer en Paris (y en cualquier ciudad) es visitar los museos (y cualquier parte de la ciudad) con una buena cámara provista de un teleobjetivo. A veces puede ser un engorro llevar semejante objetivo mientras paseas por la ciudad por eso yo aconsejo (a no ser que tu verdadera pasión sea la fotografía) llevar el teleobjetivo uno de los días y si ese día es el que visitas un museo mejor que mejor. ¿Por qué? Porque tenemos las pinturas y esculturas originales ahí mismo, a nuestro alcance y lo mejor de todo, con sus auténticas dimensiones. Es como un juego. Te plantas delante del cuadro en cuestión y descubres un mundo que en las reproducciones de los libros y en internet es imposible encontrar. Las caras de las damas de compañía de Josefina en su coronación, el Gavroche de Victor Hugo pistola en mano al frente de la revolución, las filigranas de un león mesopotámico, una carreta con bueyes en una esquina de un van Gogh, las sandalias romanas al visitar la tumba del gran Alejandro, los encajes del vestido de una señora en un café parisino de finales del XIX, una niña aplaudiendo el teatro de giñol, los caballeros extasiados ante la presencia de Louis XIV, una bailarina de Degás arrascándose la espalda, la corona de flores de un efebo escuchando a Aristóteles, una niña tomando pecho, dos romanos abrazados en medio de la batalla, el rico abanico de una señora, … mil y una imágenes, texturas y colores que seguramente sólo vas a poder contemplar en ese momento.

En otra estancia parisina, era verano, y uno de mis mejores recuerdos es la cena que tomamos en el canal de Saint Martin, junto con decenas de personas. Compramos una tabla de quesos, unos patés, champagne, y pastel de manzana y con un foulard que usamos como mantel nos sentamos a orillas del canal, ese mismo canal donde Amélie lanza piedras. Si eres abierto la gente también lo es y el caso es que esa noche acabamos un buen grupo de personas de diferentes lugares, Argelia, Escocia, Argentina, Francia, de aquí, riéndonos y dándonos las direcciones de nuestros correos electrónicos… es una maravilla recibir de repente un día un mail desde Argentina felicitándote el Año Nuevo de alguien con el que sólo has compartido unas horas de amistad, de compañerismo y de alegría en una ciudad que te acoge como ninguna, si tu le dejas que te acoja, claro está. Os dejo con los pequeños placeres de Amélie:

Porque ya lo dijo aquel llamado Buen rey, Enrique III de Navarra y IV de Francia: Paris bien vale una misa. Y sobre todo vale pasear, perderte, tomarte una taza de chocolate en los alrededores de Notre Dame, un crêppe en cualquier puesto de los Campos Eliseos, cenar una fondue en el barrio latino y el día que estás demasiado cansado comprar una tabla de quesos franceses y una baguette para tomarlas al llegar al hotel o a casa, pasear tranquilamente por cualquiera de sus cementerios encontrándote con la última morada de ilustres personajes, ver una película de Truffaut en francés mientras te vas durmiendo plácidamente en tu cama descansando del día, perderte en cualquiera de las librerías de los alrededores del Pompidou o en Shakespeare & Company, comer en un buffet chino de Le Marais por 9 euros o simplemente observar la gente, las casas e impregnarte de ese aire parisino mientras paseas por las orillas del Sena. Oh la lá Paris!!!!

Y vosotros, ¿qué recuerdos especiales, rincones descubiertos, tenéis de vuestros viajes a Paris?

meditando con matthieu ricard

Matthieu Ricard es un parisino de cerca de 65 años, hijo de un filósofo francés (Jean-François Revel), doctor en genética molecular por el prestigioso Institut Pasteur, monje budista, asesor personal del Dalai Lama, autor de diferentes libros, fotógrafo, bloguero, precursor de encuentros entre científicos y estudiantes budistas y… el hombre más feliz del mundo.

Este buen señor, que reside normalmente en el monasterio Shechen Tennyi Dargyeling de Nepal, ha escrito varios libros que versan sobre las emociones, los sentimientos y nuestro yo interior y ha editado también libros de fotografía que, según los entendidos, son una delicia (el gran fotógrafo Henri Cartier-Bresson dijo sobre su trabajo: “la vida espiritual de Matthieu y su cámara son uno, haciendo que sus imágenes sean fugaces y eternas”). Entre los títulos de sus obras están El viaje hacia la iluminación, Tibet un viaje hacia el interior, El monje y el Filósofo, En defensa de la felicidad y El arte de la meditación. En esta última obra nos ofrece 11 reflexiones en torno a la meditación que me han parecido muy interesantes compartir con vosotros. Con nuestro ritmo de vida nos dedicamos exclusivamente a trabajar nuestro cuerpo (si es que lo hacemos), estamos empezando a ejercitar sistemáticamente la mente, pero no somos capaces de alimentar nuestro propio espíritu. Ahí van las once claves de esta persona feliz:

1. La pregunta inicial

¿Donde estás en tu vida? ¿Cuáles han sido tus prioridades hasta este momento y que piensas hacer con el tiempo que te queda? ¿Somos realmente lo mejor que podemos ser?  ¿Nos debemos de quedar como estamos?  ¿Qué podemos hacer para mejorar? El objetivo de la meditación es el transformar la mente.  No tiene que estar asociada con alguna religión en particular. Cada uno de nosotros tiene mente y cada uno de nosotros puede trabajar en ella.

2. ¿Es posible cambiar?

La verdadera pregunta no es si el cambio es deseable, sino si es posible.  Es verdad que en general el carácter de una persona no cambia mucho a lo largo de su vida.  Pero tan inusual como el cambio pueda parecer, algunas personas si cambian, lo cual demuestra que el cambio es posible.  Ningún cambio ocurrirá si dejamos que nuestras tendencias habituales y patrones automáticos de pensamientos se perpetúen o incluso se refuercen, pensamiento tras pensamiento, día tras día, año tras año. Nuestras emociones, estados de ánimo y rasgos de mal carácter son simplemente temporales y elementos circunstanciales de nuestra naturaleza.

3. Un aspecto fundamental de la consciencia

La cualidad primaria de la consciencia es el simplemente saber.  La atención consciente hace posible que podamos percibir a todo tipo de fenómenos. Un rayo de luz puede brillar sobre un rostro desfigurado por odio o sobre una cara sonriente; puede brillar sobre una joya o un montón de basura; pero la luz en sí no es ni odiosa ni amorosa, ni sucia ni limpia.  El entender que la naturaleza esencial de la consciencia es neutral nos demuestra que es posible cambiar nuestro universo mental; somos capaces de transformar el contenido de nuestros pensamientos y experiencias.

4. Desear no es Suficiente

No tenemos opción acerca de lo que ya somos, pero podemos querer cambiar. Pero el simple deseo no es suficiente.  Tenemos que encontrar una manera de que este deseo se convierta en acción. Hay que esforzarse. El interés viene de la seguridad de que estos esfuerzos nos beneficiarán a la larga. Esta misma lógica es la que aplicamos para trabajar con la mente.  ¿Cómo vamos a cambiarla sin el menor esfuerzo, con simplemente desearlo? Si transformamos la manera de como percibimos las cosas, transformaremos la calidad de nuestras vidas.  Es el tipo de transformación que se logra a través de una forma de entrenamiento mental conocida como meditación.

5. ¿Qué es la Meditación?

La meditación es la práctica que hace posible el cultivo y desarrollo de ciertas cualidades humanas positivas y básicas de la misma manera que otro tipo de entrenamientos hace posible el tocar un instrumento musical o adquirir cualquier otra habilidad. La meditación nos ayuda a familiarizarnos con la manera clara y correcta de ver las cosas y a cultivar cualidades de bienestar que permanecerán en estado durmiente a menos de que hagamos un esfuerzo para extraerlas.

6. Entrenando la Mente

El objeto de la meditación es la mente. La meta de la meditación no es el de apagar la mente o anestesiarla sino de hacerla libre, lúcida y balanceada. El entrenamiento mental es crucial si queremos refinar y agudizar nuestra atención; desarrollar un balance emocional, libertad interior y sabiduría y cultivar el deseo de dedicarnos al bienestar de los demás.  Tenemos dentro de nosotros el potencial para desarrollar estas cualidades pero no se desarrollarán por sí solas o simplemente porque lo deseemos.  Requieren un entrenamiento.  Y todo entrenamiento requiere perseverancia y entusiasmo

7. Refinando la Atención y la Atención Plena

Si queremos observar los mecanismos más sutiles de nuestro funcionamiento mental y tener una influencia sobre ellos tenemos que, de manera absoluta, refinar nuestros poderes de observación hacia el interior.  En orden de poder lograr esto, nuestra atención tiene que estar altamente refinada de tal manera que se pueda volver estable y clara.

8. Lo que no es Meditación

La meditación no es un intento para desarrollar una mente en blanco a través de bloquear los pensamientos, lo cual es imposible de cualquier manera.  Ni tampoco es el simple proceso de relajación con el cual suspendemos temporalmente los conflictos internos en un estado vago y amorfo de la consciencia.  No tiene mucho sentido el descansar en un estado interno de desconcierto.  Efectivamente, existe un elemento de relajación en la meditación, pero está asociado al alivio que viene de dejar ir las esperanzas y los miedos, los apegos y los caprichos del ego que continuamente alimentan nuestros conflictos internos.

9.  Nos Libera

La manera como manejamos nuestros pensamientos en la meditación no es bloqueándolos o alimentándolos de manera indefinida, sino permitiendo que surjan y que se disuelvan por sí solos en el campo de la atención plena.  De esta manera no se posesionan de nuestras mente. Comúnmente comienza con un análisis y continúa con la contemplación y transformación interior.  El ser libres es el convertirnos en dueños de nosotros mismos.

10. El Corazón de la Realidad

El objetivo de la meditación es el de hacernos ver la realidad tal como es ahí, en el centro de nuestra experiencia; es el desenmascarar las causas profundas de nuestro sufrimiento y el disipar la confusión mental.  Desarrollamos un tipo de entendimiento que viene de una visión más clara de la realidad. Esto no es un proceso meramente intelectual.

11. Liberando la Mente

Para llevar a cabo esta tarea, debemos empezar por calmar a nuestra mente turbulenta. De la vórtice de nuestros pensamientos surgen primero las emociones, luego los comportamientos y cambios de humor y finalmente los hábitos y la personalidad.  Lo que surge espontáneamente no necesariamente produce buenos resultados, no más que pensar que lanzando semillas al viento resultará en buenas cosechas.  Así que tenemos que comportarnos como buenos campesinos quienes preparan sus campos antes de sembrar sus semillas.  Para nosotros, esto significa que la tarea más importante es la de lograr la liberación mediante la maestría de nuestra mente. El logro de la meditación se podría describir como el estado óptimo de ser o como la felicidad genuina.  Esta felicidad verdadera y duradera es una profunda sensación de haber realizado el máximo potencial de sabiduría y logro que tenemos dentro de nosotros.  Trabajar en pos de esta realización es una aventura en la que vale la pena embarcarse.

¿Creéis que merece la pena pararse todos los días durante un rato para meditar? ¿Lo hacéis normalmente? ¿Lo habéis hecho alguna vez?