la vuelta

Vuelvo, como el otoño, como un nuevo curso, cargado de fuerzas, de energía, habiendo utilizado un tiempo precioso en la meditación, en el descanso, en el análisis, en leer, en escuchar música, en pasear… Reconozco que cuando decidí dejar de actualizar el blog no fue una decisión meditada, fue una necesidad. En este año y medio he estado tentado en muchas ocasiones en poner siquiera un post anunciando el descanso del blog, pero en realidad, y bien pensado, es algo que tampoco le interesa a nadie. Hay muchos y muy buenos blogs en esta llamada blogosfera y sobre todo hay muchos lugares donde poder compartir las inquietudes literarias, musicales, cinematográficas, culturales en general, sociales, etcétera. En este tiempo he disfrutado de la familia, me he peleado con ellos, nos hemos reconciliado, he saboreado un té debajo de un árbol, me han cantado una canción en un acantilado, me han abrazado y consolado bajo la lluvia en mitad de la noche, me han sonreído con la sonrisa más pura del mundo, me han leído una bella historia en el curso de un viaje sin destino conocido, me han sacado una foto a mis ojos llorosos, me han enseñado a sentir el arte de un claustro de una catedral… Me había olvidado de vivir, hacía tiempo que solo subsistía, perdido en un mar de sentimientos y finalmente gracias a este descanso imprescindible, gracias a los amigos de verdad, gracias a la lectura, a la música… he reaprendido a vivir esta vida que se me había olvidado vivir.

Hoy es el día que he aprobado los mensajes que habíais escrito hace tanto tiempo. Poco a poco iré contestándolos. No sé si habrá nadie al otro lado. Lo que si sé es que yo estoy a este lado.

La foto que encabeza la entrada es obra de ewitsoe, en Flickr.