humor rural e inglés

La pasada semana estuve leyendo tranquilamente una novela que la fantástica editorial Impedimenta publicó el año pasado. La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons, con traducción de José C. Vales. Esta novela fue la ganadora del Premio Femina-Vie Heureuse en 1933 y está considerada la novela cómica inglesa más perfecta del siglo XX. Vayamos por partes.

Stella Gibbons nació en Londres en 1902. Fue la mayor de tres hermanos. Sus padres, ejemplo de la clase media inglesa suburbana, le dieron una educación típicamente femenina. Su padre, un individuo bastante singular, ejercía como médico en los barrios periféricos más pobres de Londres, aunque tenía tendencias suicidas, le encantaba el alcohol y el láudano, y era dado a los ataques de odio hacia el género femenino en general. Esta turbulenta infancia marcó a Stella Gibbons, que utilizó parte de ese material para crear a los grotescos Starkadder, protagonistas de su obra maestra, La hija de Robert Poste. En 1921, Stella se matriculó en periodismo, y luego empezó a trabajar en la British United Press. En 1926, Maudie, la madre de Stella, murió, y su padre la siguió pocos meses después. En 1930, mientras trabajaba en el Evening Standard, publicó un libro de poemas, The Mountain Beast, que recibió elogios de la mismísima Virginia Woolf. La hija de Robert Poste fue publicada en 1932 y su éxito fue instantáneo (aunque fuera prohibida en la recién nacida República de Irlanda por su velada defensa de la contracepción). En 1934 la novela fue galardonada con el Prix Femina-Vie Heureuse. De hecho, Gibbons es conocida casi exclusivamente por esta obra, que conoció varias secuelas y adaptaciones cinematográficas, y que está considerada la novela cómica más perfecta de la narrativa inglesa del XX. Stella Gibbons es autora de veinticinco novelas, entre las que destacan Basset (1933), Enbury Heath (1935), Nightingale Wood (1938) o Here Be Dragons (1956), amén de tres volúmenes de relatos y cuatro libros de poesía, la mayoría de ellos muy vendidos y celebrados en el mundo anglosajón. Estuvo casada durante más de veinticinco años con el actor y cantante Allan Webb, que murió en 1959. Dejó de publicar en 1972, aunque escribió dos novelas que fueron publicadas a su muerte, hecho que aconteció en 1989 en Londres. Está enterrada en el cementerio de Highgate.

En cuanto a la novela nos narra la historia de Flora Poste, una joven que, tras haber recibido una educación «cara, deportiva y larga», se queda huérfana y acaba siendo acogida por sus parientes, los rústicos y asilvestrados Starkadder, en la bucólica granja de Cold Comfort Farm (título original de la obra), en plena Inglaterra profunda. Una vez allí, Flora tendrá ocasión de intimar con toda una galería de extraños y taciturnos personajes: Amos, llamado por Dios; Seth, dominado por el despertar de su prominente sexualidad; Meriam, la chica que se queda preñada cada año «cuando florece la parravirgen»; o la tía Ada Doom, la solitaria matriarca, ya entrada en años, que en una ocasión «vio algo sucio en la leñera». Flora, entonces, decide poner orden en la vida de Cold Comfort Farm, y allí empezará su “aventura”.

Todos los personajes son caricaturas de grupos de personas británicas de la época desde la protagonista Flora, típica niña bien que se quiere comer el mundo y arreglar la vida de los demás, pasando por el predicador, el escritor, la criada a jornal, la matriarca, etc. La burla continúa con los pasajes almibarados y churriguerescos que adoban el texto de vez en cuando, los cuales hábilmente señalados con tres asteriscos nos hacen reír pero que de perversos no son casi exagerados. Las frases hechas y repetitivas desde el “vi algo sucio en la leñera” hasta el “siempre ha habido Starkadder en Cold Comfort” resaltan los aspectos absurdos de esa sabiduría popular al igual que los libros de autoayuda inventados sirven para que la protagonista avíe el entuerto. Los nombres también son jocosos, todos implican burla en el original y retratan a los personajes y los lugares donde más les duele. Desde la señora escarabajo hasta la familia víbora.

El que sea una novela tremendamente divertida y la novela cómica inglesa más desternillante del siglo XX pues que os voy a decir. He leído cosas más divertidas. Cuando al principio de la entrada he puesto el nombre del traductor no ha sido gratuito. Creo, sin temor a equivocarme, que esta novela será tremendamente más divertida en su original inglés y desternillante si quien lo lee pertenece al medio rural inglés (y si me apuras galés). El hecho es que Gibbons utilizó un vocabulario muy específico lleno de recursos literarios y lingüísticos que más a mano tenía (dudo que la mayoría de los ingleses de hoy en día pillen todas las notas humorísticas que tiene el libro). Esos recursos son un verdadero contratiempo a la hora de verterlos a otra lengua, precisamente porque el buen humor se halla en ocasiones en matices cuya traducción no siempre es posible. Es una novela escrita a comienzos de los años treinta, con un lenguaje muy concreto y haciendo referencia a un montón de aspectos sociales y culturales que nosotros no logramos comprender. De todos modos la traducción y las notas a pie de página (inevitables en este caso) de José C. Vales son una maravilla y dentro de la dificultad señalada creo que ha hecho un trabajo impecable de una dificilísima traducción.

Yo puedo decir que he disfrutado con la novela y conforme transcurría la historia cada vez más, ya que el propio desarrollo de los acontecimientos que ocurren en la granja Cold Conform de los Starkadder hacen que sonrías a cada página que pasas. Me queda la pena de haberme perdido un montón de matices que seguramente están en la versión original. Nuevamente la edición de Impedimenta es una gozada aunque en esta ocasión hubo un momento en que me despisté ya que alguna fecha de la historia está mal transcrita.

Si la veis en la librería, en la biblioteca, la tiene algún amigo o amiga, vuestra tía o la vecina, no lo dudéis. Cogedlo, compradlo, tomadlo prestado y disfrutar de su lectura. Si tenéis el amplio conocimiento de inglés necesario para leer esta novela en su versión original, leedla… y me contáis.

La novela ha sido adaptada por la BBC en dos ocasiones, siendo la primera en 1968 en forma de miniserie de tres capítulos y la segunda en una película para la televisión en 1995. Os dejo con el trailer de esa segunda versión (que tendré que ver sí o sí):

el anillo

El Señor de los Anillos es uno de esos libros que seguirán leyéndose a lo largo de los siglos, como Romeo y Julieta, Don Quijote de la Mancha, Los tres mosqueteros o Los Miserables. Es una obra que por su extensión se asemeja y nada tiene que envidiar a otras muchas obras clásicas de igual tamaño, una obra que por su magnitud se coloca en las primeras posiciones en cuanto a  complejidad de personajes y lugares, una obra que por su historia entra directamente en los anales de la fantasía, las leyendas y los hechos épicos y heróicos. Quizás me podáis llamar pretencioso cuando comparo El Señor de los anillos a las obras señaladas, o a una Guerra y Paz, o a una El Conde de Montecristo, o a la mismísima Odisea pero no creo estar equivocándome cuando incluyo esta obra entre las grandes de la historia de la literatura. Acabo de terminar la primera parte de esta obra, la titulada La Comunidad del Anillo.

Después de muchos años cogiendo polvo en las estanterías por fin me decidi a leer la primera parte de la obra de J. R. R. Tolkien. No tengo excusa para no haberla leído antes ya que es una obra maravillosa, de esas con las que disfrutas desde la primera página. Hace unos meses decidí leer toda la historia del Anillo y por eso empecé con El hobbit, una obra mucho menor, en todos los sentidos, que la de El Señor de los Anillos. Pero una obra necesaria para entender algunos de los hechos que se cuentan en la historia que acabo de leer. En ella el señor Bilbo Bolsón, un hobbit de La Comarca, tiene que emprender un viaje con un montón de enanos y un mago, y por causas del destino se hace dueño del anillo más importante de los forjados por los magos de todos los tiempos: el Anillo Único.

La Comunidad del Anillo comienza con la partida de Bilbo a otras tierras y dejándole a su sobrino Frodo toda como heredero de toda su fortuna, incluída el Anillo. Pues bien esta historia, la primera parte de El Señor de los Anillos, cuenta las aventuras que tienen que pasar Frodo con otros tres hobbits, un mago, dos hombres, un elfo y un enano para cumplir la misión que le han encomendado para destruir el Anillo y poder poner fin a la época de oscuridad que poco a poco va cubriendo toda la tierra. En esta aventura serán perseguidos por orcos, trolls y demás criaturas de la oscuridad, pero también serán recibidos por los elfos de Rivendel y los elfos de Lorien.

Uno de los miedos que tenía al comenzar a leer esta obra era la de trasladar lo que estaba leyendo a las imágenes de la magnífica película de Jackson, poniendo a los personajes las caras de los actores que protagonizaban la película. En algunos casos ha sido imposible no sustraerme a esa posibilidad. Mientras leía la obra, Legolas, el elfo arquero, tiene la cara de Orlando Bloom y Gandalf siempre será para mi Ian McKellen, pero en otros casos esta asociación de imágenes era más difusa y por ejemplo Frodo tiene tanta entidad en la obra que en este caso su descripción literaria es más fuerte que la cinematográfica.

No voy a escribir mucho más de esta obra, ya que está todo o casi todo escrito. Repetir que ha sido una de las obras fantásticas con las que más he disfrutado, recomendable al 100% tengáis la edad que tengáis ya que es, sin lugar a dudas, una obra clásica y de todos los tiempos. ¿Vosotros la habéis leído? ¿Qué os pareció? ¿Qué parte os gusta más de esta obra? ¿Qué es lo que más os gusta del “mundo Tolkien”?

clásicos para modernos

Hace dos meses hablaba en una entrada sobre un libro que me acercó la mitología clásica, que me la acercó y me la sigue acercando cada noche, con un capítulo, saboreando esa historia mitológica, los viajes de Odiseo o de Ulises, como prefiráis llamarle, los caprichos de los dioses, las guerras troyanas, etc, etc. Las más bellas leyendas de la Antigüedad clásica, de Gustav Schwab.

Hoy vengo con un libro que es una auténtica delicia y que además está plagado, lleno, a rebosar de libros extraordinarios, maravillosos, de esos que deberíamos leer pero que normalmente no lo hacemos porque nadie nos ha hablado de ellos. Es un libro hecho desde el enfado de quien lo escribe, desde el enfado por ver que toda una cultura de hace dos mil y tres mil años está desapareciendo (si es que no lo ha hecho ya) irremediablemente porque en nuestra cultura moderna y tecnológica que vivimos al día, al minuto, no le damos la importancia que tiene, ni el hueco que merece.

Biblioteca de clásicos para uso de modernos. Diccionario personal sobre griegos y latinos, de Luis Antonio de Villena, editado por Gredos. El formato del libro es el de un diccionario de autores y géneros de la literatura grecolatina, aunque hay algunas entradas que se refieren a personajes históricos, a lugares o a temas diversos. El autor demuestra ser un gran conocedor de la literatura griega y latina. En dos o tres páginas (cuando no en uno o dos párrafos) resume los aspectos fundamentales de un autor, una obra o un género, y comenta la impresión que le causaron cuando los leyó por primera vez en sus años de Bachillerato o Universidad. Como se advierte en el subtítulo del libro, se trata de un diccionario personal, en el que se dejan ver los gustos y preferencias del autor: una buena parte de las entradas tiene que ver con la poesía; hay alguna ausencia notable, como Eurípides, mientras que un autor marginal, como Apocracio, tiene su propio artículo. Aunque se presenta como un diccionario es un libro bastante ameno que se lee con gusto de un tirón. El autor sabe transmitir en cada artículo su entusiasmo y admiración por la literatura antigua, cuya vigencia reivindica en una de las últimas frases del libro: “Seamos clásicos para ser modernos”.

A mi lo que me ocurrió al leer este libro fue que me entraron unas ganas inmensas de ir leyendo poco a poco, salteándolos con mis lecturas habituales, libros de estos autores clásicos (clásicos en todo su sentido). Ya he disfrutado de Las doce vidas de los Césares, de Suetonio, El Libro Séptimo de la Historia de Herodoto (que hace referencia a la batalla de las Termópilas) y partes de otra obra referida al mismo tema de Diodoro de Sicilia. La verdad es que nunca podría haberme imaginado que unas obras escritas hace 2500 años podrían tener esa intensidad narrativa a la hora de contar una batalla (por ejemplo) o en el caso de Suetonio unas vidas de los Césares tan amenas como para mantenerme en vilo sobre las traiciones, sucesiones, bodas y muertes de los dueños del mundo clásico. En fin, totalmente recomendable porque sin dudarlo os van a entrar unas ganas inmensas de empezar a leer literatura milenaria.

Os dejo con parte de las causas del comprensible enfado del bueno de Luis Antonio de Villena:

“Al contrario que en mis días de estudiante, los alumnos de hoy apenas conocen ni estudian aquellas culturas nutricias (alma mater) que van desapareciendo tristemente de los planes de estudio, ante la mayoritaria indiferencia. Una de las muchas razones de este libro es protestar contra esa desaparición del humanismo grecolatino, mostrando a la vez, en un diccionario muy personal, mi pasión por ese mundo y muchos de sus autores, intentando ver (y no es difícil) lo que aún tienen de nuevo, y de materia espléndida para construir el futuro más libre y más hedonista.”

 

bibliotecas desaparecidas…

Ágora es una película de Alejandro Amenabar y que se desarrolla en la antigua Alejandría, en el Egipto de finales del siglo IV. La protagonista, interpretada por Rachel Weisz, es la matemática, filósofa y astrónoma Hipatia de Alejandría, que fue supuestamente asesinada, descuartizada e incinerada por los seguidores del obispo y Santo cristiano copto Cirilo de Alejandría en el año 415 d. C. Hubo muchas polémicas en torno a la película, que por cierto a mi me gustó y mucho.

La Iglesia católica la tildo de anti cristiana porque en ella se relatan los sucesos de las guerras religiosas en Alejandría a finales del siglo IV… como si la Iglesia, al igual que otras instituciones religiosas, no hubiese tenido nada que ver con dramáticos acontecimientos a lo largo de toda su historia… y no me voy a extender para nada en este tema porque creo que se ha escrito y dicho mucho y en los últimos tiempos tenemos claros y sangrantes ejemplos del abuso de poder por parte de esta religión y de tantas otras.

En cuanto a la figura de Hipatia los estudiosos dijeron que su figura estaba sobredimensionada, que muchas de las conclusiones a las que parece que llega en la película ni siquiera son parte de sus estudios ni mucho menos de su pensamiento.

El caso es que sea verdad o no lo que en la película se cuenta, a mi me gustó mucho la película. Me gusta la época que relata el final del mundo clásico como tal, me gusta la historia en si, el choque entre dos culturas, dos formas de entender la vida, una antigua y milenaria y la otra nueva, en el comienzo del camino. Me gusta la historia de Hipatia en si, me gustaría que fuese verdad que hubiese existido una mujer en aquellos tiempos capaz de hacer frente a las normas impuestas de su propia sociedad y de toda una cultura. Me gusta la importancia de la Biblioteca de Alejandría en la historia de la película y en la historia en general.

La Biblioteca Real de Alejandría o Antigua Biblioteca de Alejandría, fue en su época la más grande del mundo. Situada en la ciudad egipcia de Alejandría, se estima que fue fundada a comienzos del siglo III a. C. por Ptolomeo Isóter, y ampliada por su hijo Ptolomeo II Filadelfo, llegando a albergar hasta 900.000 manuscritos. Una nueva Biblioteca Alejandrina, rememorando la original y promovida por la Unesco, fue inaugurada el 16 de octubre de 2002 en la misma ciudad. La destrucción de la Biblioteca de Alejandría es uno de los temas polémicos de la civilización occidental, asignándose a romanos, egipcios cristianos o musulmanes, dependiendo de la fuente consultada. Se carece de testimonios precisos sobre sus aspectos más esenciales, y no se han encontrado las ruinas del Museo, siendo las del Serapeo muy escasas. Para algunos escritores latinos, la Gran Biblioteca fundada por los Ptolomeos apenas resultó afectada en el incendio provocado por las tropas de Julio César en 48 a. C. Probablemente, ya había desaparecido en el momento de la dominación árabe, aunque algunos escritores comentan que el califa Umar ibn al-Jattab ordenó la destrucción de millares de manuscritos. Independientemente de las culpas de cristianos y musulmanes, el fin de la biblioteca debe situarse en un momento indeterminado del siglo III o del IV, quizá en 273, cuando el emperador Aureliano tomó y saqueó la ciudad, o cuando Diocleciano hizo lo propio en 297. La biblioteca-hija del Serapeo, sucesora de la Gran Biblioteca, fue expoliada, o al menos vaciada, en 391, cuando el emperador Teodosio el Grande ordenó la destrucción de los templos paganos de la ciudad de los Ptolomeos.

Desde el siglo XIX, los eruditos han intentado comprender la organización y estructura de la biblioteca, y se ha debatido largo y tendido sobre su final. Los conocimientos sobre la Biblioteca, cómo fue, cómo trabajaron sus sabios, el número exacto de volúmenes e incluso su misma situación, son todos muy escasos, ya que muy pocos testimonios tratan sobre tan gran institución, y aún éstos son esporádicos y desperdigados. Los investigadores y los historiadores de los siglos XX y XXI han insistido en que se ha formado una utopía retrospectiva en torno a la Biblioteca de Alejandría. No hay duda de que la biblioteca existió, pero apenas hay certezas en lo escrito sobre ella. Se han hecho centenares de afirmaciones contradictorias, dudosas o simplemente falsas, realizando suposiciones a partir de muy pocos datos que, la mayoría de las veces, son sólo aproximaciones.

Un millón de rollos de manuscritos que desaparecieron a causa del fanatismo, no se sabe exactamente cual, pero fanatismo al fin y al cabo. Allí se editaba, se copiaba, se leía, se estudiaba y se debatía. Allí nacieron disciplinas como la gramática o la trigonometría.

No es la única vez que una gran biblioteca con todo su saber es destruída o saqueada y en los últimos tiempos tenemos dos sangrantes ejemplos. Las bibliotecas son como faros en la noche… salvan vidas y quienes destruyen bibliotecas condenan a la humanidad a chocar entre ellos, sin entendimiento, sumidos en la ignorancia. Condena a los pueblos a su propio naufragio.

Biblioteca de Bagdad, donde día si y día también hay cortes de electricidad, cuando no falta de personal por causa de la guerra… En Iraq hace más de 5000 años fueron escritos los primeros libros que se conocen, unas tablillas de arcilla. En 2003, tras la invasión de EEUU la Biblioteca Nacional de Iraq, en Bagdad, fue saqueada e incendiada y perdió el 25% de sus fondos. Todo ocurrió en la segunda destrucción de Bagdad. Adiós Canon de Avicena, adiós códices persas y textos árabes, adió archivos modernos y hasta siempre tablas de escritura cuneiforme, vestigios de parte de nuestra propia cultura. Arde la conciencia de siglos y siglos. 750 años antes el río Tigris bajaba teñido de negro por los miles y miles de libros que acabaron en su corriente cuando las tropas mongolas arrojaron el saber de milenios allí.

En la Biblioteca de Sarajevo la guerra también dejó su huella. La noche del 25 al 26 de agosto de 1992 la Biblioteca de Sarajevo ardió bajo las bombas. Se perdieron unos 600000 volúmenes y manuscritos de bosnios-musulmanes, serbios ortodoxos, croatas católicos y judios. Fue un auténtico Memoricidio. Todavía hoy las paredes de la biblioteca, de lo que queda de ella, siguen siendo testigo de la memoria o de la ausencia de ella, en el olvido de las páginas que ardieron entonces intentando decir al mundo que la barbarie no tiene límites.

Tres ejemplos de la muerte del saber, a manos de culturas (terrible adjetivo impropio para estas gentes) ignorantes, egocéntricas y en muchos casos autodenominadas civilizadas.

Os dejo con las escenas de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, según Amenabar. Terrible y real…

¿las reinas leen?

Esta es la pregunta que me hice después de leer el libro. ¿Las reinas leen? El supuesto de una exquisita educación, un cultivo de las más refinadas aficiones y disponer de bastante más tiempo que cualquier otra persona para esas aficiones, ¿da la inquietud por la lectura? ¿Qué tipo de lecturas realizan? ¿Tienen escritores favoritos? ¿Leen más escritores de su propio país, por eso de hacer patria?

Alan Bennett es un dramaturgo, actor, novelista y guionista británico, ganador un Premio Tony por su obra The History Boys. Es autor de muchas y celebradas obras teatrales como Habeas CorpusForty One Years OnKafka’s DickThe Madness of George III (adaptada después al cine). También es apreciado su trabajo en la televisión y en el cine. Aun con una dilatada literaria a sus espaldas, sólo comenzó a escribir prosa en la última década.

¿Qué pasaría si la reina Isabel II de Inglaterra empezara a leer libros compulsivamente?

Alan Bennett lleva esta especulación al papel y elucubra sobre las implicaciones que acarrearía este hecho para la reina y para todo su mundo. Su título: Una lectora nada común. Una pequeña novela, demasiado para ser una novela, aguda y encantadora, de un fino humor británico.

Y es que la reina sufre una transformación tras entrar en el mundo de los libros, cambia por completo gracias al poder de las letras, pasando de su hieratismo, su frialdad y su seguridad en sí misma a una situación de inquietud sin límites, a unas ganas locas de vivir y a una eterna inseguridad. Porque los libros demuestran que el mundo es más complejo de lo que parece y te facilita el ponerte en la piel del otro.

Si le hubieran preguntado si la lectura había enriquecido su vida habría contestado que sí, sin duda alguna, aunque habría añadido con la misma certeza que al mismo tiempo la había vaciado de toda finalidad. En otra época era una mujer resuelta y segura de sí misma, que sabía cuál era su deber y tenía intención de cumplirlo todo el tiempo que pudiera. Ahora muchísimas veces estaba dubitativa.

El autor, como muchos se han cuidado de recalcar, muestra la imagen de la reina con exquisito decoro, como un buen súbdito y jamás la ridiculiza, jamás la humilla, y esta elegancia a la hora de presentarla termina por hacernos sentir compasión por la propia reina, por sus protocolos, su obligación de mostrarse interesada pero no interesante. Su transformación en lectora irredenta, pues, también transita por el mismo camino, y el autor recurre al humor, a la fábula, para conseguir que ambas facetas del mismo personaje coexistan en la realidad que todos conocemos.

Nunca le había interesado mucho la lectura. Leía, por supuesto, como todo el mundo, pero el gusto por los libros era algo que dejaba a los demás. Era un hobby, y la naturaleza de su trabajo entrañaba no tener hobbys. El jogging, cultivar rosas, el ajedrez o escalar, el aeromodelismo y decorar tartas. No. Las aficiones suponían preferencias y había que evitar las preferencias: excluían a la gente. No tenía preferencias. Su trabajo consistía en mostrar interés, pero no en interesarse. Y además leer no era hacer algo. Ella hacía cosas.

Lástima que la novela sea tan cortita. Sólo tiene 119 páginas de letra enorme (así que calculo que ni siquiera llega a 50: se puede leer en menos de una hora, así, tal cual). La historia es prácticamente inexistente, sólo se plantea como una sucesión de reflexiones acerca del poder de la literatura y como éste genera pequeñas anécdotas en la vida diaria de una reina omnipotente. No hay mucho más. Y no es poco. Hubiera sido interesante añadirle un poco más de complejidad a la trama para que la historia trascendiera la anécdota.

De todos modos, Una lectora nada común es una lectura imprescindible para todo aquél que haya sentido alguna vez cómo un libro le ha cambiado la vida de alguna forma. Y al cerrar este pequeño libro de Alan Bennett uno no puede evitar hacerlo con una sonrisa. Sobre todo por la última línea, que, tranquilos, no voy a desvelar.

Es una lectura muy agradable, de entre libros, y es curioso ponerse en la piel de la reina de Inglaterra e imaginar lo que pensaría en el caso de que leyese lo que en la novela nos cuentan que lee. Os dejo con otra maravilla de Bennett, y también relacionada con un monarca inglés y alguna locura suya. La locura del rey Jorge es una extraordinaria película con guión del propio Bennett adaptando una obra de teatro suya.

 

 

 

estaba la madre

 

Stabat Mater es una obra de 2008 compuesta por el galés Karl Jenkins  y que se basa en la oración del siglo XIII, Stabat Mater, de la Iglesia católica. Al igual que en gran parte de los trabajos anteriores de Jenkins la obra fusiona música occidental (lo que viene a se la formación de orquesta y coro), con instrumentos étnicos y voces (esta vez centrándose en el Oriente Medio).

Escrito en el siglo 13, el título Stabat Mater es en realidad una abreviatura de la primera línea, Stabat Mater dolorosa (La Madre Dolorosa estaba al  pie de la cruz… etc.). El poema refleja el sufrimiento de María , madre de Jesús , en el momento de la Crucifixión .

El trabajo de Jenkins se extiende en doce movimientos, en seis de los cuales se hace uso de otros textos diferentes al texto original. Estos incluyen un arreglo coral del Ave verum que Jenkins escribió originalmente para Bryn Terfel , el movimiento And The Mother Did Weep, que consta de una sola línea melódica cantada de manera simultánea en Inglés, latín, griego, arameo y hebreo, Lament, escrito por la esposa del compositor, Carol Jenkins Barratt y Incantation, que es en parte cantado en árabe antiguo por Belinda Sykes.

Stabat Mater se centra en el sufrimiento de María, pero a diferencia de las adaptaciones anteriores del texto, Jenkins incorpora el lenguaje de la época, con líneas cantadas en arameo y principios del árabe . La incorporación del instrumento armenio duduk (o mey) aumenta la atmósfera oriental, y su sonido profundo añade una dimensión más resonante, sonora y rica a la interpretación que la que se podría lograr utilizando la orquesta sola. Junto con el duduk, Jenkins cuenta con la percusión de Oriente Medio, como el darabucadefdohollariq .

Aunque no se menciona en las notas de CD o programa de conciertos, el primer movimiento es en realidad una variación más amplia de una parte de su AdiemusCantus-Song of Tears, utilizando el mismo formato y armonización.

De toda la obra hay una pieza que me llega directamente al corazón, si no al propio alma. Es la titulada Now my life is only weeping, ya solo me queda llorar en esta vida, con letra de una antiguo poema arameo y cantada en primera parte en inglés y posteriormente en arameo. El video que he sacado no tiene nada que ver con la obra, la imágenes son de una serie de la BBC, Robin Hood ( de la que hablaré un día), pero son verdaderamente hermosas y llegan al sentimiento.

La obra se estrenó a nivel mundial en la Liverpool Anglican Cathedral  el sábado 15 de marzo de 2008 y contó con el Coro y la Orquesta de la Royal Liverpool Philharmonic, Adamonyté Jurgita, Belinda Sykes, siendo dirigida por el propio Jenkins. La obra fue grabada para EMI con los mismos intérpretes que los del estreno.

Os dejo, antes del cuadro con los movimientos y piezas de la obra, un enlace con el Spotify de Moleskine en donde podréis escuchar entera y verdadera esta extraordinaria obra:

Stabat Mater de Jenkins

Stabat Mater de Jenkins está dividido en 12 movimientos. A diferencia de su Réquiem , no combina los movimientos entre textos litúrgicos y los de la propia liturgia.

Movimiento Textos / Idioma (s)
1. Lacrimosus Cantus (coro completo, coro de cámara) Versículos 1-4 del Stabat Mater
2. Incantation (solista) Textos tradicionales (árabe)
3. Videt Jesum en tormentis (coro de cámara) Versículos 50-10 del Stabat Mater
4. Lament (mezzo-soprano) Un poema de Carol Barratt (Inglés)
5. Sancta Mater (coro completo, coro de cámara) Los versículos 11-14 del Stabat Mater
6. Now my life is only weeping (mezzo-soprano, vocalista, coros de cámara) Un poema de Rumi (Inglés, arameo)
7. And the Mother did weep (coro de cámara) Una línea de Karl Jenkins (Inglés, hebreo, latín, arameo, griego)
8. Virgo Virginum (coro de cámara) El versículo 15 del Stabat Mater
9. Are you lost out in darkness? (mezzo-soprano, vocalista, coros de cámara) La Epopeya de Gilgamesh (Inglés, arameo)
10. Ave verum (coro de cámara) Ave Verum Corpus (América)
11. Fac, ut portem Christi mortem (coro de cámara) Los versículos 16-17 del Stabat Mater
12. Paradisi Gloria (coro completo, coro de cámara) Los versículos 18-20 del Stabat Mater

una foto cada día

 

Hoy os traigo al blog una página web, una plataforma para publicar tus fotos que me ha parecido curiosa y con bastantes posibilidades. No se trata de una plataforma al uso, no se trata de un sitio para ir colgando todas las fotos que realizas. No. Sólo puedes poner una foto al día. ¿Sólamente? Si, así es. Entonces… Os lo explico.

Hay gente que tiene la costumbre, o tenemos la costumbre, de ir anotando retazos de nuestra vida en diferentes lugares, en el Moleskine, en un diario, en un blog, en notas dispersas, en cartas a amigos, etc. La cuestión es expresarnos bien sea por la escritura, bien por la fotografía (también el vídeo), bien por ambas. Realidad o ficción, a todo el mundo que le guste expresarse en palabras e imágenes, quizás le interese un invento escocés que está triunfando en la blogosfera anglosajona.

Blipfoto es una web en la que cada día, mientras se pueda y se quiera claro está, todo es voluntario, se publica una foto de ese día, que es el requisito indispensable para participar, con un texto, o sólo con un título si no hay tiempo para más. Es así de sencillo, una imagen acompañada de unas pocas palabras o de una poesía o de un texto que hayamos encontrado, un diario digital sobre lo ordinario, sobre la cotidianidad, lo que nos sucede, lo que creamos, lo que encontramos, cada uno publica lo que más le ha movido ese día, la inmediatez es la gran particularidad de este cuaderno online. Podemos publicar una foto instantánea, o una foto editada, una foto artística o simplemente una foto que para nosotros tiene más significado el objeto, la persona o la situación fotografiada que la forma de hacerlo. Un diario que sirve como estímulo para mejorar nuestras habilidades fotográficas, y también las literarias, o simplemente ese pequeño espacio íntimo para el que nos reservamos unos minutos al día para estar con nosotros mismos.

¿Qué podemos encontrar en Blipfoto? Fotografías de paisajes remotos, de arquitectura, colores, de un concierto de música, texturas, de la última hornada de bollos, o imágenes de pájaros, ardillas y demás fauna que se encuentra cerca de los que participan en este proyecto fotográfico. También de lo más cercano, los hijos, abuelos, demás familia y amigos, el té matutino, el pub de al lado, el gato dormido en el sofá, etc.

Más interesante o menos, cada uno inserta lo que quiere y de la forma que quiere: de un modo espontáneo, fotográfico, artístico, etc, cada uno trata de capturar la belleza de lo cotidiano en lo que le rodea. Las páginas de ese cuaderno personal pueden ser visitadas y comentadas por otros blippers (esto es, los que “blippean” o colaboran en blipfoto) y también puntuadas. Por lo tanto es normal que nos esmeremos un poco en publicar una foto bien hecha, o con cierto estilo. Dedicaremos diez minutos a Blipfoto y seguro que mejoraremos nuestra aptitudes fotográficas o por lo menos nuestros puntos de vista. Pararse al final del día a reflexionar lo que te ha sucedido, lo que has hecho y lo que has dejado de hacer es un ejercicio que todo el mundo deberíamos realizar y que mejor manera de hacerlo que con ayuda de una fotografía. Podemos utilizar la cámara que queramos, una réflex impresionante, una compacta que llevamos a todos los sitios, el iPhone que me da tanto juego o cualquier otro móvil con cámara. No hay límites.  El perfil del blipper es el de un ser con curiosidad, amable, sensible, educado, con una tendencia a la introspección y a lo artístico y que suele vivir en lugares remotos como Escocia, Finlandia o Canadá, por eso si entráis en la web y echáis un vistazo, en estos momentos os encontraréis con una multitud de paisajes nevados. Dentro de los protocolos de Blipfoto está el de dar la bienvenida a los nuevos blippers y se felicita a los que han publicado sus pimeros 100 o 200 blips (la organización se encarga de anunciarlo). Como véis Blipfoto es una comunidad cálida y amistosa en la que la presencia de participantes de nuestra zona escasea. Yo os animo a que lo probéis y con la cámara que tengáis a mano, es una experiencia  que transformará vuestra forma de ver lo cotidiano.

Pros:

* Es una manera dinámica de llevar una especie de diario que luego puedas revisar tranquilamente.

* Nuestra manera de ver la vida se ensanchará sí o sí.

* Es un gran blog mundial con fotografías de lugares que de otra manera sería imposible conocer.

* Cada foto es un pedazo de la vida de una persona (evidentemente de la vida que hacen pública).

Contras:

* La fotografía no puede llevar marcos. Y es una pena porque hoy en día muchos editores de fotografía hacen verdaderas maravillas.

* El texto tiene que ser en inglés. Lo cual puede ser cierto problema para algunas personas, aunque hoy en día para poner un título y un texto corto hay multitud de traductores bastante fiables. Y por otro lado nos ayuda a practicar nuestro inglés.

Otro detalle es que la fotografía tiene que ser realizada en la fecha en la que vas a publicarla. Esto no quiere decir que, por ejemplo, si estás de viaje y no tienes acceso a internet te quedes sin publicar esas preciosas fotos que has realizado ya que las puedes colgar a posteriori, pero eso si, siempre con la fecha en las que las has tomado.

Bueno, pues nada, espero que os guste la idea. A mi me ha parecido muy sabrosa ( y eso que con la primera foto tuve problemas, que si tenía marco, que si el texto no estaba en inglés… eso me pasa por no leer la letra pequeña!). Os dejo el enlace con mi Blipfoto en el muro de la derecha. Que lo disfrutéis.

Por cierto que Blipfoto está disponible para diferentes plataformas y artilugios varios. Yo ya me he descargado la app para el iPhone…