ríos de londres

Londres es una de esas ciudades que a los que nos gusta la literatura nos puede llegar a fascinar en cada encuentro que tenemos con ella; que si no la conoces es objetivo prioritario para un viaje; una ciudad que aunque no hayas estado en ella la conoces por las miles de veces que la has visto en películas, series y demás; y un lugar maravilloso si la descubres a través de Sherlock Holmes, Oliver Twist, Dorian Grey, Jeckyll o Hyde, o incluso Harry Potter. Por eso traigo hasta el blog un libro que quizás no sea el tipo de literatura que suelo comentar aquí, pero que, aparte de muy entretenido, me pareció una novela extraordinaria para dar una vuelta por Londres.

El autor es Ben Aaronovitch, londinense de pro, nacido y criado en Londres, fascinado y encantado con su ciudad, cuyo amor por la literatura está presente lo mismo cuando escribe guiones para muchas series televisivas de gran éxito como Doctor Who, que cuando escribe novelas como Ríos de Londres, la obra que voy a comentar, o cuando trabaja de librero.

Ríos de Londres, que por cierto es la primera novela de una saga que promete, está protagonizada por Peter Grant, un agente novato de la policía metropolitana al que un buen día, en el escenario de un asesinato delante de la llamada Iglesia de los Actores en la Plaza de Convent Garden, se le aparece un fantasma que le pone en la pista para el esclarecimiento del caso. A este insólito hecho añadidle las guerras entre los dioses y diosas de los ríos londinenses, Támesis incluído, y el caos que puede llegar a sembrar un espíritu maligno y vengativo.

Si señoras y señores, el libro en cuestión es un libro del género de literatura fantástica. Más concretamente literatura fantástica urbana (si es que este subgénero existe). Reconozco que hay gente a la que os puede echar atrás este género por considerarlo de menos calidad (habría mucho mucho que discutir aquí, pero no es el momento, aunque los comentarios están abiertos para conocer vuestra opinión con el tema) pero, de verdad, dadle una oportunidad porque seguro que os sorprendéis. Es una novela fresca, en esto se nota que el autor es guionista de televisión, divertida, con muy buena dosis de humor londinense, fantástica, ¡qué os voy a contar si el agente Grant se va a dedicar a mediar en conflictos entre los ríos, riachuelos e incluso arroyos y canales de Londres! y una guía londinense para conocer lugares, plazas y calles e incluso parte de su historia. Lo dicho, una novela entretenida, eficaz para pasar un buen rato y ligera, de esas que necesitas leer de vez en cuando. A todo esto Ríos de Londres es el comienzo de una saga…

No puedo dejar de comentar la maravillosa portada obra de Stephen Walter, polifacético artista cuyo trabajo he conocido gracias a este libro y que me ha tenido días atontado delante del iMac contemplando su obra. Aquí podéis ver su obra Cyclesea, de 1006, realizada en grafito y papel.

La fotografía que encabeza esta entrada es obra de Nietnagel, en Flickr.

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fantasía pura y dura

Estoy terminando uno de los libros que más me ha sorprendido de los últimos tiempos, que más me ha gustado y uno de los que espero con auténtica curiosidad si la segunda parte será tan buena como la primera. Un libro extraordinariamente bien planteado en su estructura narrativa (pocas veces puedo decir esto de un autor contemporáneo) y que te arrastra desde las primeras páginas hacia un mundo fantástico que cabalga entre un lugar inventado e inexistente y una Europa medieval, un libro que tiene partes de leyenda, de historias antiguas, de supervivencia, de música, de amor, de poesía, de magia, de espadas, de aventura y de sabiduría. El libro que estoy terminando se llama, como seguramente algunos hayáis adivinado, El nombre del viento, de Patrick Rothfuss.

La verdad es que no sé muy bien como hablaros de lo que en este libro se cuenta sin que os destripe la historia, porque uno de los aciertos de Rothfuss es que va desgranando el argumento poco a poco, regodeándose en los personajes, en el protagonista, en su historia, en su vida, ya que de eso se trata. El libro es la historia que nos cuenta el protagonista, Kvothe, su propia historia dictada a un cronista en tres días, el primero de los cuales es este libro del que ahora hablamos. El segundo, The Wise Man’s Fear (El temor de un hombre sabio), acaba de ser publicado en Estados Unidos. Este es el comienzo del libro:

« Me llamo Kvothe, que se pronuncia «cuouz».
Los nombres son importantes porque dicen mucho sobre la persona.
He tenido más nombres de los que nadie merece.

Los Adem me llaman Maedre. Que, según como se pronuncie,

puede significar la Llama, el Trueno o el Árbol Partido

Mi primer mentor me llamaba E’lir porque yo era listo y lo sabía.
Mi primera amante me llamaba Dulator porque le gustaba cómo sonaba. Me han llamado Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Arcano y Kvothe el Asesino de Reyes. Todos esos nombres me los he ganado.
Los he comprado y he pagado por ellos.

Pero crecí siendo Kvothe. Una vez mi padre me dijo que significaba «saber».

He robado princesas a reyes agónicos.
Incendié la ciudad de Trebon.
He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo.
Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar.
He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día.
He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

Quizá hayas oído hablar de mí. »

Imaginaros una mezcla de El Señor de los Anillos (y que Tolkien me perdone), con un mundo creado de la nada y diferentes razas conviviendo ahí, con leyendas y canciones e idiomas propios, de Oliver Twist con lo mejor de Dickens y muchas penalidades en la miseria, de Harry Potter en una escuela que nos recuerda a Howards, de Juego de Tronos en su parte más oscura… la verdad es que es todo eso y no lo es. Tiene partes que te recuerdan a esas obras y en cambio tiene personalidad propia. Mucha personalidad. Hay páginas que tienen música, una música de laúd que te parece estar escuchando entre los párrafos que lees. Quizás estemos viviendo el comienzo de un nuevo clásico… o quizás sea solo una moda pasajera… el tiempo lo dirá.

No soy amigo de fantasías, ya lo dije una vez, pero la verdad es que este libro de casi 900 páginas merece la pena leerlo porque os va a enamorar. A finales de este año llegará la segunda parte por aquí… a la espera quedamos. ¿Lo habéis leído? ¿Conocíais el libro? ¿Qué os ha parecido? Os dejo el vídeo que Mondadori realizó para lanzar la novela (impresionante):