¿felicidad? tu has asesinado mi felicidad, ¡asesino! – anna karenina

Quizás la frase más famosa de la maravillosa obra de Tolstoi, Anna Karenina, sea la que da comienzo a la novela, aquella que dice lo de Todas las familias dichosas se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera y que bien podría ser el resumen de los diez últimos años de vida del escritor ruso, pero en la película dirigida por Joe Wright el londinense que ya en 2005 dirigió otro clásico de la literatura universal, Orgullo y prejuicio, de Jane Austen, quizás la frase que más se me quedó grabada fue la que le dice Anna Karenina al conde Vronsky cuando, por fin, sucumbe al deseo del amor y le dice a la pregunta de si conoce la felicidad: ¿felicidad? tú has asesinado mi felicidad, ¡asesino!, sí, ¡asesino! y que esconde, a mi manera de ver, el mensaje final de esta obra: los diferentes modos de amor, el deseo, la pasión, el deber y las consecuencias de tus actos. Vayamos por partes.

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La película de 2012 y estrenada por aquí este mismo año es la versión número 11 de la novela del escritor ruso y hasta la fecha las dos versiones anteriores más conocidas era las de 1935, dirigida por Clarence Brown y protagonizada por Greta Garbo y la de 1948, dirigida por Alexander Korda y con Vivien Leigh en el papel protagonista. En el caso de esta última versión, Wright vuelve a escoger a la protagonista de su película Orgullo y prejuicio y nominada al Óscar por esa interpretación, la también londinense Keira Knightlev. Para los dos principales protagonistas encarga la labor a un quizás algo rígido Jude Law como Alexei Alexandrovich Karenin y a un novedoso Aaron Taylor-Johnson como Conde Alexei Kirillovich Vronsky que ha reinventado totalmente el papel del seductor oficial de caballería. Son de resaltar también algunos de los personajes secundarios.

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Lo primero que quiero decir es que quien vaya buscando el drama de la novela en esta película dudo mucho que lo encuentre y esto es así porque la historia, mucho me temo, pasa a un segundo plano dejando el protagonismo al preciosismo de la fotografía, el exquisito cuidado del vestuario o la maravillosa música de Dario Marianelli todo en torno a una espectacular coreografía y puesta en escena que no creo que deje indiferentes a nadie. No es, por lo tanto, la mejor de las versiones de la obra de Tolstoi, pero esto no quita para que el resultado sea una original adaptación del espíritu de la obra con un concepto muy particular. Los primeros compases, porque toda la película se desarrolla como si de los compases de una danza se tratase, pueden llegar a extrañar, e incluso a agobiar al espectador que le cuesta situarse, pero conforme va avanzando la cinta comprendes el juego en el que el director londinense se ha metido. El teatro, las puertas que se abren y se cierran y el tren son elementos principales de esta coreografía exquisita y totalmente delicada. Mención aparte merece la fotografía en las escenas de la estepa rusa. A todo esto hay que añadir el impresionante diseño del vestuario, obra de Jacqueline Durran, quien ya diseñase el vestuario de Orgullo y Prejuicio o Expiación (Wright).

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Mención aparte merece la música de Dario Marianelli el compositor italiano que ha escrito una música eminentemente cinematográfica. La música es un personaje más de la película y va desarrollando a base de valses que son utilizados casi como música del circo que representaba la sociedad aristocrática rusa de finales del XIX y en algunos momentos con fanfarrias y cantantes de la estepa rusa. El tono general de la partitura va parejo con la dramática historia, llegando a momentos de una intensidad melancólica que si la escuchas paseando bajo la lluvia corres el serio riesgo de acabar con un buen nudo en la garganta. Aconsejo, de todos modos, escuchar la música por primera vez en el transcurso de la visualización de la película para después poder disfrutarla totalmente. Os dejo con un montaje de escenas de la película con el track titulado Dance with Me. Por cierto, ¿os acordáis de aquélla otra entrada del blog en la que hablaba de un baile de la película Orgullo y prejuicio del mismo director y música del mismo compositor? Y la pregunta final, ¿cuáles son los ocho tipos de amor a los que hace referencia la novela de Tolstoi? Os cuento: Amor Escandaloso, Amor Obediente, Amor Romántico, Amor Nutriente, Amor Prohibido, Amor Puro, Amor Maternal, Amor Duradero…

¿quién soy?

Acabo de terminar la última novela de Julia Navarro y lo primero que tengo que deciros es… que son mil páginas para pasar el rato y… poco más. Ya sé, ya sé que hay muchos seguidores de esta escritora madrileña, y no me extraña, porque en principio sus novelas son buenos libros para disfrutar con la historia, o con los personajes, pero en cuestión de literatura no son una maravilla. Y me podréis decir, vaya, ya está MrWilliam con sus exquisiteces. No, de verdad, no lo son. Cada cual tenemos las nuestras y de la misma manera que yo puedo disfrutar de lo grande con La isla del tesoro, a otra persona le podrá parecer insulsa (para mi esto sería incomprensible) y lo mismo al revés. Me lo dejó (el libro, me refiero) un tío mío y yo la verdad es que lo cogí sin muchas ganas, porque ya había tenido una “mala experiencia” con otro libro de Navarro (La biblia de barro es uno de los pocos libros que he dejado en la mitad), porque la época que transcurre en la novela no era la que más me apetecía en ese momento (desde la República española hasta la Guerra Fría) y porque estaba con idea de leer otro libro que al final no pudo ser, pero bueno, me dije a mi mismo, hay que dar una oportunidad, si a mi tío le ha gustado puede que a mi también. Dime quién soy, de Julia Navarro.

La historia en si es bastante buena. Un periodista de Madrid recibe un encargo de su propia tía, la mater familis, para investigar quién fue su abuela (esto es, la bisabuela del propio periodista) que resulta que poco antes de la Guerra Civil española abandonó a su marido y a su hijo. Eso es lo poco que saben, porque siempre ha sido un tema tabú en la familia. Por no conocer, no conocen ni el nombre de la señora en cuestión. El caso es que gracias a la investigación, en principio para conocer qué fue de esta mujer, resulta que vamos averiguando la apasionante vida de la señora, sus idas y venidas por medio mundo, sus amores y desamores, etc. Recorremos parte de la historia mundial y europea y española, desde la II República, hasta la caída del Muro de Berlín. Viajamos por el Madrid republicano, por la Francia ocupada, por la Unión Soviética stalinista, por el Buenos Aires de los exiliados, por el Londres de la II Guerra Mundial, por la Alemania nazi, por los Estados Unidos afianzándose como potencia mundial, por la Italia fascista… todo en un ambiente de guerra, espionaje, hambre, pasión, amores, encuentros y desencuentros, traiciones y el amor de una madre por su hijo.

Con todos estos ingredientes creo que se podría haber hecho mucho más, pero no ha sido así. Se pasa superficialmente por los grandes acontecimientos que sucedieron en esas épocas, casi parece que se los nombra, es verdad, pero no se hace nada por introducirnos verdaderamente en ellos. A los personajes les falta algo. Les falta ser algo más que una pincelada, les falta sentimiento. Y por eso me parece que es un libro para pasar el rato, un buen rato eso sí, incluso con muy buenos momentos, pero en general es un libro de esos que dentro de unos meses no vas a recordar. Si lo tenéis por ahí cerca y queréis pasar buenos momentos leyendo, leedlo. Si no lo tenéis cerca y queréis pasar buenos momentos de lectura, no vayáis a por él. Pero bueno, para gustos los colores, que decía el otro. Así que me imagino que por aquí también habrá gustado, ¿no es así? Si es así contadme por qué os ha gustado… igual he tenido muchos prejuicios a la hora de leerlo.

el kanun de kadare

El año pasado leí por primera vez una obra de Ismail Kadare, el autor albanés premiado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Nacido en el seno de una familia modesta y musulmana, de la secta de los bektashi, una escisión del Islam muy tolerante que come cerdo y bebe. Su padre fue muy conservador, pero sus tíos, muy cultos y poseedores de una gran biblioteca, se adhirieron al comunismo; vivió de niño la Segunda Guerra Mundial, cuyos acontecimientos fueron narrados o aludidos en varias de sus obras. Tras la ruptura de relaciones entre Albania y la Unión Soviética, regresa a su país donde ejerce el periodismo en diversos diarios y en suplementos culturales y empieza a publicar sus primeras poesías, influidas por el poeta albanés Lagush Poradeci. En esta época, durante un viaje a Praga, pensó en exiliarse, pero se arrepintió a última hora. Con su primera novela, El General del Ejército Muerto, escrita a los ventisiete años y publicada en 1963, consigue reconocimiento dentro y fuera de su país como uno de los escritores albaneses de mayor talento. Desde entonces ha publicado regularmente numerosos títulos que lo han situado como uno de los escritores europeos más importantes del siglo XX; entre ellos destacan El Palacio de los SueñosAbril quebradoEl MonstruoLos Tambores de la Lluvia. Su obra ha sido traducida a más de 40 idiomas. En la década de 1970 fue diputado en la Asamblea del Pueblo, el parlamento albanés durante el régimen socialista. En 1990, justo antes de la caída del comunismo en Albania, Kadare solicitó asilo en Francia, afirmando que “Las dictaduras y la literatura auténtica son incompatibles… Un escritor es el enemigo natural de una dictadura.” Kadare permaneció en Francia hasta 1999, momento en el que regresa a Albania.

Kadare es probablemente el intelectual más importante de Albania y uno de los más activos en Europa, donde su activo compromiso desempeñó un destacado papel en el esclarecimiento internacional del drama de los albaneses de Kosovo, defendiendo la intervención de la OTAN para detener a los serbios. Ha sido varias veces candidato al premio Nobel.

Sin casi conocer a este autor, me recomendaron que empezase a leerlo con una de sus obras emblemáticas. Abril quebrado. La historia es de lo más truculenta y oscura. El protagonista absoluto de Abril quebrado es el Kanun, ley de sangre no escrita qeu rige de forma inexorable la existencia de los montañeses de Albania. Pero ¿qué es exactamente el Kanun? Es un conjunto de leyes consuetudianario, transmitido de generación en generación, y que no se codificó ni transcribió hasta el siglo XIX. Sus normas evolucionaron hasta constituirse en una forma de proporcionar tanto leyes como gobierno a esas tierras. El código se divide en las siguientes secciones: Iglesia, Familia, Matrimonio, Casa, Ganado y Propiedades, Trabajo, Transmisión de la Propiedad, Palabra, Honor, Daños, Ley concerniente al Crimen, Ley Judicial, y Exenciones y Excepciones. Alguna de sus leyes más infames especifican como se supone que hay que tratar el asesinato, lo que muchas veces lleva a una disputa de sangre en la todos los hombres que pertenecen a ambas familias son asesinados. En algunas partes del país el Kanun se asemeja a la vendetta italiana. Estas normas han resurgido en el norte de Albania desde que la gente ha perdido la confianza en los ineficaces policía y gobierno locales. Hay organizaciones que tratan de mediar entre familias enfrentadas por una disputa de sangre e intentan obtener un “indulto de sangre”, pero muchas veces el único recurso para los hombres adultos es permanecer en sus casas, lo que se considera un refugio seguro según el Kanun, o abandonar el país. El nombre albanés para una disputa de sangre es Gjakmarrja.

Tremendo, ¿no os parece? El libro cuenta la historia de Gjorg Berisha, un joven que debe matar a un miembro de un clan rival, los Kryeqyqe, para cobrarse una deuda de sangre surgida caprichosamente varias generaciones atrás, y que ya había costado la vida de decenas de hombres de ambas familias. Comienza el día del ajusticiamiento y culmina en el momento en que el propio Gjorg cae bajo las balas del Kryeqyqe encargado de vengar a quien Gjorg había matado un mes antes, continuando el ciclo trágico y recurrente de la vendetta. Esos treinta días, ese abril quebrado en la vida de un joven que sabe que probablemente no llegue a ver el comienzo de mayo, sirven de excusa a Kadaré para referirse de manera sistemática al Kanun, el código de honor albanés que había estado presente en el trasfondo de varios de sus libros anteriores.

Fue un libro que me transportó literariamente a lugares de los que nunca había oído hablar, a formas de vida totalmente alejadas de la nuestra y a unos personajes con unos sentimientos intensísismos, todos ellos condicionados por el maldito Kanun. En 2001 el cineasta brasileño Walter Salles grabó una versión de la obra titulada Abril despedaçado, nominado al Globo de Oro a la Mejor película extranjera de 2002 y Premio Leoncino de Oro del Festival de Venecia otorgado por el público joven.

año nuevo vienés I

Comienzan hoy una serie de entradas que nos servirán para despedir este 2010 y comenzar el nuevo año 2011. Desde el 30 de diciembre al 2 de enero vamos a pasearnos entre valses, polkas, marchas y ritmos galopantes vieneses. Comienzan hoy una serie de cuatro entradas dedicadas al Concierto de Año Nuevo que anualmente se celebra el 1 de enero desde la Wiener Musikverein de la capital austríaca y que interpretan los músicos de la Wiener Philharmoniker (Orquesta Filarmónica de Viena).

La llamada Sala Dorada que alberga el que, seguramente, es el concierto de música clásica más famoso del mundo, está en el edificio Wiener Musikverein que es la sede de la Wiener Philharmoniker. Este edificio fue inaugurado el 6 de enero de 1870 y es considerada una de las tres salas de conciertos con mejor acústica del mundo (las otras dos son la Symphony Hall de Boston y el Concertgebouw de Ámsterdam). La sala de conciertos fue construida por la Gesellschaft der Musikfreunde (Sociedad de Amigos de la Música). El lugar en el que se encuentra fue donado por el Emperador Francisco José I y al cabo de poco tiempo, el edificio recibió el nombre de Musikverein (club de música). La Goldener Saal (Sala Dorada, literalmente Sala de oro) tiene 48 metros de longitud, 19 de anchura y 18 de altura y cuenta con 1.744 asientos y unas 300 plazas de pie. Cuenta con órgano de tubos y lo más llamativo de ella, aparte de su color dorado, son las Cariátides (copia de las de la Acrópolis ateniense) que rodean toda la sala. El edificio dispone de otras cuatro salas en las que se programan distintos tipos de actuaciones y recitales: Brahms-Saal, con unas 600 plazas, Magna Auditorium, con 380 plazas, Metallener Saal, con 126 plazas y Steinerner Saal, con 70 plazas. A partir de 2001 fue sometida a una rigurosa restauración. Por cierto, ¿os imagináis bailar unos valses en esa sala? Pues podéis hacerlo, porque todos los años el Presidente de la República de Austria ofrece una baile de etiqueta en donde se baila unica y exclusivamente valses, polkas y marchas y para el cual se sacan entradas a la venta. Lo único necesario es ir vestido de etiqueta, saber bailar y… pagar la entrada. Todos los años hacia la tercera semana de enero. Este año que viene la cita será el día 20.

Ya hemos hablado del lugar donde se desarrolla el concierto. Pasamos a hablar de los músicos que interpretan la música del concierto. La Orquesta Filarmónica de Viena en su nombre original Wiener Philharmoniker. No es necesario decir que está considerada una de las mejores orquestas del mundo. Para ser miembro de esta famosa orquesta tienes que demostrar tu valía como músico y virtuoso (porque todos y cada uno de los músicos de la orquesta son unos virtuosos con su instrumento) en un proceso que dura unos tres años (ni más, ni menos). Durante ese periodo se van alternando tocando en la Ópera y el Ballet y tras el trienio solicitan su incorporación a la Orquesta a la Plana de la misma, esto es, a todos y cada uno de los músicos titulares de la centenaria orquesta.

Hay que remontarse hasta 1842 cuando Otto Nicolai formó la que se llamó Academia Filarmónica. Tras la partida de Otto de Viena y tras unos años de irregular actividad Carl Eckert asumió su dirección en 1860 y desde entonces ofrece conciertos regular y continuamente. Entre 1875 y 1883 Hans Richter fue el director principal, la orquesta ofreció los estrenos de las SegundaTercera sinfonías de Brahms, además de la , ,8º sinfonías de Bruckner. Mahler tomó el puesto de 1898 a 1901, y bajo su dirección la orquesta hizo giras por primera vez (en París). Directores después fueron Felix von Weingartner (1908–27), Wilhelm Furtwängler (1927–30) y Clemens Krauss (1930–33).

Desde 1933, la orquesta no tiene director principal, sino varios directores invitados. Entre ellos buen número de los directores más conocidos mundialmente, entre los cuales han estado Richard Strauss, Karl Böhm, Herbert von Karajan, Georg Solti, Erich Kleiber, Carlos Kleiber, Leonard Bernstein, Claudio Abbado y Valery Gergiev.

El sonido especial puede deberse a la especial característica de algunos de sus instrumentos, al tipo de afinación, al material de los mismos y demás. Uno de los más característicos es la llamada trompa vienesa, que está fabricada diferente a la utilizada normalmente en las orquestas, lo que le da una mayor amplitud en la escala cromática. Otra de las características, no exenta de controversia, es que la orquesta está compuesta exclusivamente por hombres, europeos y blancos. Solo dos mujeres han formado parte de la orquesta, como arpistas, y ninguna de ellas como miembro de pleno derecho. La polémica está ahí, aunque según mi opinión es más polémica externa que interna. El caso es que es una de las pocas grandes orquestas que no utilizan audiciones ciegas para elegir a sus miembros (audiciones en donde solo se oye al músico, pero no se le ve).

 

¿Y el concierto? Quien más quien menos me dirá que siempre a despertado el día de Año Nuevo a ritmo de valses y polkas vienesas (aún recuerdo que en mis años jóvenes, más jóvenes que ahora quiero decir, cuando llegaba a casa de celebrar la entrada del nuevo año muy avanzada la mañana y no veía el concierto en directo le rogaba encarecidamente a alguien de casa que me lo grabase). En mi familia, tuvimos una época que celebrábamos toda la familia (abuelo, abuela, tios, tías, primos y primas) una comida de Año Nuevo, pero al pasar los años y ver que cada vez era más la gente que faltaba a la comida se dejó de hacer, pero hasta entonces lo típico era llegar al vermouth (qué tiempos aquellos en los que se podía tomar un vermouth antes de la comida de Año Nuevo) y ver los saltos de esquí desde la estación alemana de Garmisch-Partenkirchen, comer, jugar a algo y ver a la tarde todos juntos la repetición del concierto, palmas incluídas. Es decir siempre ha estado el concierto ahí. ¿Siempre?

Bien. El nombre oficial (en alemán) es el siguiente: Das Neujahrskonzert der Wiener Philharmoniker (El concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena). El concierto tuvo sus antecesores y ya en 1939 fue ofrecido pero no un 1 de enero si no el 31 de diciembre, dirigido por Clemens Krauss y con un objetivo claro: reivindicar la cultura austriaca frente a la amenaza alemana. El concierto se estrenó oficialmente el 1 de enero de 1941, con Adolf Hitler en el poder y fue dirigido por Clemens Krauss. Por lo tanto, no siempre ha estado ahí el concierto. Actualmente es retransmitido en directo a más de 1000 millones de personas de más de 54 países (y en diferido a un total de 72). La primera parte del programa se emite por radio y es a partir del descanso cuando se retransmite, la segunda parte, a través de la televisión. Todos los arreglos florales que adornan tanto el escenario como el resto de la sala (con complicadísimos diseños alrededor del órgano, escenario y palcos) son un obsequio anual de la ciudad italiana de San Remo. Los clásicos ballets que se bailan en una o dos piezas son normalmente bailados por miembros del Ballet de la Ópera de Viena.

Mañana hablaremos sobre la música que suena en este concierto, el más famoso de los conciertos del mundo.

cuchara de plata

Viendo que se acercan fechas en donde vamos a estar todo el día en un pienso que mejor que un libro de cocina para saber hacer todas las salsas, cocidos, carnes, pescados verduras… a la italiana. Si. Este libro es un libro de cocina italiano. Es El libro de cocina italiano. La cuchara de plata. Solo os diré que es uno de los regalos habituales en las bodas italianas ya que es un clásico y un auténtico manual, no solo para novatos, sino para cualquier persona versada en las lides culinarias de Italia que, este libro nos descubre que va más allá de las clásicas pastas. La Biblia italiana de la cocina. Quizás todos estos adjetivos os parezcan exagerados, pero tened en cuenta que estamos hablando de un libro de cocina italiana y como, por ahora, los gestos y aspavientos con las manos, el cuerpo y demás no se pueden expresar correctamente bien a través de un post, os lo intento comunicar con adjetivos lo más claros posibles (esto último dicho con mucho cariño a los italianos, que los quiero mucho).

La historia de La cuchara de plata comienza en 1950 cuando la editorial Domus, dedicada a libros de arquitectura, decide editar la recopilación de recetas tradicionales de las diferentes regiones italianas que un grupo de expertos de cocina había recopilado durante más de treinta años. Desde entonces, el libro ha ido evolucionando y actualizándose con recetas nuevas e importadas así como con las aportaciones de famosos cocineros italianos o no. En esta última edición colaboran entre otros Gualterio Marchesi, Nadia Santini, Alfonso y Livia Jaccarino, que no solo aportan recetas aisladas sino menús completos.

No se trata solamente de un compendio de recetas tradicionales italianas, sino que aquí también se habla de la importancia de comer bien, la estacionalidad de los alimentos, el equipamiento de la cocina y el orden de servicio. La cuchara de plata nos ofrece más de 2000 recetas explicadas sencillamente (es verdad que, a veces, demasiado sencillamente, aunque en estas ocasiones para coger la idea basta y así se deja más margen al cocinero o a la cocinera) que son elaboraciones sencillas, básicas pero muy interesantes de conocer, ya sabemos que la innovación en la cocina se basa en la cocina tradicional y esto nos ayuda a desarrollar nuestra pasión culinaria. Además de las recetas distribuidas en sus correspondientes secciones, como ya he comentado encontramos un glosario de cocina, una pequeña sección de utensilios y equipamiento, y finalmente algunos menús elaborados por prestigiosos chefs, italianos en su mayoría, algo bastante interesante y que normalmente los libros de cocina no suelen traer.

En el caso de la edición de aquí está editado por la Editorial Phaidon, con un cuidado exquisito. Es de esos libros que da gusto cogerlo entre las manos de lo bien hecho que está. Cuenta entre otras cosas con varios separahojas de cinta y cada sección tiene el borde de diferente color, según el tipo de alimento que sea, con lo cual es bastante fácil de utilizar. Un libro para utilizar, no solamente cuando vayamos a hacer pasta (que quede esto último bien claro, NO es un libro sobre cocina de pasta), si no cuando queramos hacer recetas diferentes o de toda la vida, de las que hacen las mammas en cualquier lugar de la península itálica.

agonía y éxtasis

En aquellos maravillosos años en que tenía que estudiar Historia del Arte, Dibujo, Color o Pintura hubo un libro que nos recomendaron que se convirtió en uno de mis favoritos en aquellos años. Era la biografía novelada de Michelangelo Buonarroti escrita por Irving Stone y titulada La agonía y el éxtasis.

El escritor estadounidense se hizo famoso a finales del XX por sus biografías noveladas de diferentes personajes, muchos de ellos artistas. Ahí quedaron para la posteridad Lujuria de vivir (basada en la vida de Vincent van Gogh), Pasiones del espíritu (sobre Sigmund Freud) u Origen (sobre la vida de Charles Darwin). Pero, con diferencia, su libro más reconocido y leído es este sobre Michelangelo, el inmortal pintor, escultor y arquitecto renacentista.

Florencia, 1488. Michelangelo tiene trece años cuando ingresa en el taller del maestro Ghirlandaio. A su padre siempre le había disgustado esa pasión por la pintura ya que deseaba para su hijo una carrera más lucrativa. Pero su maestro, en lugar de cobrarle, pagará al padre para que le deje enseñar al genial muchacho y vencerá la inicial reticencia del hombre. Así empieza la trayectoria de uno de los más grandes artistas de todos los tiempos. Gracias a una minuciosa recreación histórica, la narración nos conduce hasta la Italia del Renacimiento. Todo el esplendor y el dramatismo de una época clave para la cultura humana enmarcan este fascinante retrato de uno de los artistas más geniales de todos los tiempos.

En el año 65 se grabó la versión cinematográfica del libro. La película se tituló La agonía y el tormento (The agony and the ecstasy) y fue protagonizada por Charlton Heston y Rex Harrison. La magnífica banda sonora de esa película fue compuesta por Alex North.

Por cierto, si queréis sentiros dentro de la Capilla Sixtina, aunque no estéis en el Vaticano, o para recordar cuando estuvisteis no dejéis de visitar esta página.

cine de tinta y plumilla

A la vez que Jane Austen escribía sus extraordinarias novelas románticas y rompedoras de la imagen de mujer, corriente en esa época, existían en el Imperio de Su Graciosa Majestad un buen puñado de escritores y poetas que hoy denominamos escritores románticos. Entre los más destacados estaban Leigh Hunt, embarcado en la defensa del Romanticismo y poetas como Percy Bysshe Shelley y Lord Byron. Junto a éstos destaca un joven poeta que en su vida tuvo el reconocimiento de las musas pero no de la sociedad: John Keats.

Este infortunado poeta nacido a las afueras de Londres en 1795 sufrió una vida digna de cualquier novela posterior de Charles Dickens. Cuando contaba con siete años su padre (sustento de la familia) muere tras caerse del caballo, su madre vuelve a casarse en un matrimonio tan infeliz que obliga a abandonar enseguida a madre e hijos la casa familiar, tras este episodio se van a vivir con la abuela en donde la madre muere al poco tiempo de tuberculosis. Para entonces el joven poeta ya leía y traducía a Virgilio. La abuela no tiene más remedio que nombrar dos tutores que se puedan hacer cargo de los huérfanos así que éstos deciden, en contra, naturalmente, de los deseos del chaval, convertirle en aprendiz de cirujano. Tras innumerables peleas y discusiones con su maestro se va a seguir estudiando a otro hospital en donde acaba los estudios. Sus inquietudes literarias seguían creciendo día a día y es entonces cuando empieza a trabar amistad con un grupo de jóvenes escritores y poetas con los que comparte inquietudes. En 1816 se publican sus primeros poemas y sonetos inspirados en la obra de Edmund Spenser, La Reina de las Hadas, y en la Ilíada y la Odisea. En 1817 publica su primer poemario completo bajo el sencillo título de Poemas, que no fue muy bien acogida. Tras la muerte de su hermano, por tuberculosis, escribe Endymion, con mala crítica también. Al trasladarse a vivir a casa de su amigo Charles Brown conoce a Fanny Brawne de la que se enamora al poco tiempo. Durante la primavera y el verano de 1819, Keats escribía sus mejores poemas: Oda a Psyche, Oda a una urna griega y Oda a un ruiseñor, piezas clásicas de la literatura inglesa, que aparecieron en el tercero y mejor de sus libros, Lamia, Isabella, la víspera de santa Inés y otros poemas, publicado en 1820. Al año siguiente, su relación con Fanny tuvo que concluir cuando la tuberculosis de Keats se agravó sensiblemente. Los médicos le aconsejaron que se alejase del frío clima londinense y marchase a la soleada Italia; Keats marchó a Roma con su amigo el pintor Joseph Severn, invitado por otro amigo, Percy Bysshe Shelley. Durante un año su enfermedad pareció mejorar, pero al cabo su salud volvió a quebrantarse y murió a principios del año siguiente, el 23 de febrero de 1821. En honor a su amigo, Shelley escribió su poema Adonaïs. El cuerpo de Keats está enterrado en el cementerio protestante de Roma y sobre su lápida, según quería que fuera su epitafio, se lee Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua.

Bright Star es una película de Jane Campion (El piano), de 2009, que transcurre en los tres últimos años de vida del poeta, desde que llega a casa de su amigo Brown, su relación con Fanny Brawne y la composición de sus últimos poemas. Es una película deliciosa de imágenes delicadas, con una imagen sublime y etérea, en donde la madera y la porcelana de la casa, se mezclan con el lino, lazos y terciopelos de los trajes y vestidos y mientras tanto Keats va desgranando sus poemas escritos en papel grueso y blanco sucio con la tinta negra que se desliza por la plumilla. Una casa en donde los aposentos del poeta y su amigo están llenos de alfombras y libros, mientras que los de la familia tienen una sutil decoración en tonos pastel con olor a tarta de manzana. La primavera llega con sus campos llenos de flores y pasa el verano con sus mariposas y sus colinas de violetas, llega el otoño con sus bosques y cae como una piedra el invierno, con la nieve blanca, esa nieve que acaba matando. Al final una carta escrita desde Roma anuncia el trágico final.

El poeta está interpretado por Ben Whishaw y Fanny Brawne por Abbie Cornish, actor y actriz prácticamente desconocidos y que se mueven en escena con una gran naturalidad. Whishaw tiene una amplia experiencia en teatro shakesperiano y ha interpretado alguna otra película (El perfume, Retorno a Brideshead) y Cornish fue la compañera de Heath Ledger en Candy.

Una de las escenas más encantadoras de la película transcurre en una reunión de poetas y escritores en donde una auténtica orquesta humana interpreta a capella la Serenata en Si bemol menor (K 361) de Mozart. La música, exquisita, es de Mark Bradshaw. Os dejo con la escena de esta orquesta humana cuya música enlaza con la siguiente escena en donde Fanny y sus hermanos están recibiendo unas clases de ballet:

¡Ten compasión, piedad, amor! ¡Amor, piedad!
Piadoso amor que no nos hace sufrir sin fin,
amor de un solo pensamiento, que no divagas,
que eres puro, sin máscaras, sin una mancha.
Permíteme tenerte entero… ¡Sé todo, todo mío!
Esa forma, esa gracia, ese pequeño placer
del amor que es tu beso… esas manos, esos ojos divinos
ese tibio pecho, blanco, luciente, placentero,
incluso tú misma, tu alma por piedad dámelo todo,
no retengas un átomo de un átomo o me muero,
o si sigo viviendo, sólo tu esclavo despreciable,
¡olvida, en la niebla de la aflicción inútil,
los propósitos de la vida, el gusto de mi mente
perdiéndose en la insensibilidad, y mi ambición ciega!